martes, 23 de mayo de 2017

libro: Drake

La entrada de hoy supone el debut de su autor en la literatura. Peter McLean es un escritor inglés que a la hora de escribir su primera obra ha decidido hacer una curiosa mezcla entre la literatura negra, la fantasía y unas gotas de terror para dar vida a su libro. Este cóctel da como resultado un volumen muy entretenido, y promete ser el primero de una serie de aventuras con el mismo protagonista en un Londres donde la magia y el misterio se encuentran ocultos a los ojos de aquellas personas ajenas al mundo paranormal.

Don Drake es un mago un tanto peculiar. Tras contraer una deuda de juego con el demonio Ajenjo, se verá obligado a cumplir una serie de tareas para saldarla donde recibirá la ayuda de su artículo mágico el Hombre en Llamas. Tras cumplir la primera se verá envuelto en una aventura en la que conocerá tanto a aliados como enemigos.

Uno de los elementos a destacar dentro de la novela es su personaje. Drake es un borracho, un perdedor, alguien que la caga una y otra vez con la que fue su pareja y también un irresponsable. Todos estos atributos son los primeros que a uno se le vienen a la cabeza cuando ha finalizado la lectura del libro. Y a pesar de ello es un tío por el que no puedes evitar sentir cierta lástima. Es un mago poderoso pero no ha sabido aprovechar su talento y es salvado, en no pocas ocasiones, por uno de los personajes principales del libro.
Desde el primer trabajo para Ajenjo Drake busca su redención. Pero la misma parece esquivarle una y otra vez. Nuestro protagonista es un personaje destrozado por dentro y tan solo busca encontrar algo para que su alma encuentre la paz que se le ha ido negando desde ese encargo.
Hacia el final del libro el autor nos ofrece como empezó la relación entre Drake y el Hombre en Llamas. Un vínculo que a la larga se nos mostrará como una unión en la que uno depende del otro, a pesar que la misma se demuestre nociva para nuestro protagonista tal y como sucedió con el anterior dueño de este objeto mágico.

Pero sin duda es el personaje de Trixie quien se lleva el gato al agua. Una mujer fatal un tanto peculiar, alguien que no necesita ayuda para sobrevivir y merece su novela en solitario. Cuando aparece consigue no solo robarle el corazón a nuestro protagonista sino también a los lectores. El autor apenas nos da un par de pinceladas acerca de su pasado, sin duda sería bastante interesante que se animara a sacar los orígenes de esta femme fatale tan sexy como mortífera.

Un héroe no es nada sin un villano al que enfrentarse. Nuestro protagonista tiene a varios a lo largo de su aventura,  cada uno más peligroso que el anterior. Ajenjo queda como un niño de teta ante la amenaza que suponen Ally y sus amigas, tres personajes muy peligrosos cuyo origen se encuentra dentro de la mitología griega. A estos dos malosos se les suma Adam, quien sin duda tendrá mucho que decir en futuras aventuras del protagonista si éstas se siguen publicando.

La narrativa por parte del autor es bastante ágil. McLean se vale de la primera persona, una de las características principales dentro de la literatura negra, para que sea el propio protagonista quien narre a los lectores lo que le va pasando. Algo que la mayoría de veces suele ser malo, a lo largo de las páginas, y en no pocas ocasiones, vemos a Drake ser apalizado y torturado. Se pasa más tiempo con cicatrices y resaca que sobrio y sin marcas.

Mientras avanzaba en la lectura, no podía dejar de pensar en la cantidad de influencias que ha recibido el autor a la hora de dar vida a su obra. Además de las mencionadas en la contraportada, otros homenajes que me pareció detectar fueron a Constantine, imposible no acordarse de este detective de lo paranormal inglés, al universo de Lovecraft o las criaturas que aparecen en la serie Sobrenatural.

Dos fueron los momentos que más me gustaron dentro del libro. Sin reventar nada de la trama el primero de ellos tiene como protagonista a Drake siendo torturado y salvado in extremis. El segundo envuelve a nuestro protagonista y a los personajes de Ally y Trixie. Éste instante está muy cargado de acción y narrado con un lenguaje muy cinematográfico. Uno puede cerrar los ojos cuando ha leído este pasaje, e imaginarse a los personajes en la gran pantalla ejecutando los movimientos que nos acaba de describir el autor.

El único pero que se le puede poner es que el personaje de la antigua pareja de Drake, Debbie, poco a poco vaya desapareciendo de la trama. Sin duda podía haber dado mucho más de si, pero desde la aparición de Trixie y Ally su importancia se va evaporando. Una verdadera pena ya que es un personaje muy rico y que forma parte del pasado de Drake.

Una novela recomendada para todos aquellos que busquen una lectura dinámica y divertida, que se devore con rapidez y te deje con ganas de conocer más aventuras de sus protagonistas.

Tal y cómo ocurre con El que se esconde de Tony Jiménez, este libro cuenta con tres ilustraciones que son una pasada a cargo de Daniel Medina y que nos muestran tres de los momentos más impactantes dentro de la novela. El volumen también cuenta con un pequeño ensayo obra de José Ángel de Dios, donde se nos ofrece un acercamiento al mundo de la alquimia. Este texto está complementado por una serie de fotografías de personajes y elementos que sirvieron de inspiración al autor a la hora de crear su novela.







sábado, 20 de mayo de 2017

serie: Ultimate Spiderman

Spider-Man es uno de los superhéroes más famosos de todos los tiempos. A lo largo de sus más de 50 años de historia ha conocido multitud de adaptaciones, ya sea en películas de imagen real o en forma de series de animación. Una de estas últimas es la protagonista de la entrada de hoy, donde el humor y la acción son los principales elementos de un show animado que contó con 104 episodios repartidos a lo largo de 4 temporadas. Así pues es la hora de volver a ponernos nuestros lanza telarañas para volver a balancearnos por Nueva York y detener a los villanos.

La serie nos cuenta como Spider-Man comienza a trabajar y entrenar para SHIELD bajo las órdenes de Nick Furia, para hacer frente a las amenazas de diferentes supervillanos. Para ello liderará un equipo formado por Puño de Hierro, Nova, Tigre Blanco y Luke Cage. Todos juntos harán frente a enemigos como Norman Osborn y a su álter ego El duende, El Escarabajo o Doctor Octopus. A lo largo de las temporadas nuevos adversarios irán apareciendo como Veneno, Electro, Matanza o Kraven El Cazador. Pero nuestros protagonistas no estarán solos, puesto que contarán con la ayuda de aliados como Capa y Puñal, Agente Venom o Iron Spider entre otros.

Dos son los elementos más característicos de esta serie. El primero es que Spider-Man, o en algunos casos Peter Parker, rompen la cuarta pared para dirigirse al público tal y como hacía Ryan Reynolds en Deadpool. Algo que, si la memoria no me falla, no suele ser habitual dentro de las series de animación de superhéroes. El segundo es la presencia constante de un humor que, en no pocas ocasiones, ralla en lo absurdo. Algo que a mi me encanta, pero que a los detractores de la serie no le hacía ninguna gracia. Pero resulta complicado no echarse alguna carcajada que otra, con los chistes o gags visuales que van apareciendo a lo largo de los episodios.

En las dos últimas temporadas de la serie el humor sigue estando presente, pero la serie va volviéndose más seria. Incluso aparecen unas gotas de drama, necesarias para emocionar a los espectadores pero sin llegar a ser lacrimógenas. Según avanza la serie, su protagonista principal va madurando y siendo consciente de sus decisiones. El Spider-Man de los dos últimos episodios no tiene nada que ver con el de los primeros. A lo largo de las temporadas se ha ido enfrentando a amenazas que le han hecho crecer y dejar de lado ese lado guasón y algo irresponsable que tenía al principio.

En las dos primeras temporadas el arco argumental envuelve a Norman Osborn y Doctor Octopus, pero algunos capítulos de la segunda temporada servirán para descubrir más acerca del pasado de los compañeros de nuestro protagonista. Durante las temporadas tres y cuatro varios capítulos formarán parte de una saga, en la que nuestro héroe tendrá que enfrentarse en diferentes episodios a una misma amenaza en ocasiones solo o contando con la ayuda de aliados.

Una de las características que poseen las nuevas series de Marvel, es que no resulta raro ver a personajes, ya sean héroes o villanos, haciendo cameos en shows que no son suyos. De esta forma Los Vengadores aparecen en un par de ocasiones, lo mismo que Doctor Extraño, Lobezno e incluso Loki se deja caer en un par de ocasiones para hacerle la puñeta a nuestro protagonista. Para devolver el favor Spider-Man hace lo propio apareciendo en Hulk y los agentes de S.M.A.S.H o en la ya citada Los Vengadores.

Si hay algo que destacar dentro de las nuevas series de Marvel son la animación, bastante buena, y el trabajo de los dobladores. En este aspecto la serie cuenta con algunas grandes figuras en este campo como Fred Tatasciore, voz de Hulk entre otros trabajos, Misty Lee, como la Tía May, o Tara Strong como Mary Jane. Pero también aparecen las voces de Chi McBride como Nick Furia y las de J.K. Simmons y Clark Gregg, quienes prestan sus voces a los personajes de JJ Jameson y el agente Coulson que ya interpretaron en las cintas de Sam Raimi de Spider-Man y en las dos primeras partes de Iron Man respectivamente.

Pero no todo va a ser perfecto. Los más puristas del cómic critican, y con razón, que algunos personajes esenciales dentro de la vida de Spider-man no aparezcan, como ocurre en el caso de Gwen Stacey,  que sea Mary Jane la interesada en ser periodista o que se haya cambiado su forma de ser como ocurre en el caso de la Tía May. En el original es una anciana, aquí es una mujer que no para quieta en ningún momento. También se ha criticado el hecho de ser demasiado infantil o que no respeta del todo el universo del arácnido. Parte de las críticas las entiendo y comprendo, pero estamos hablando de una serie hecha para niños y que resumir los más de 50 años de historia de un personaje no resulta fácil en absoluto, por lo que sus creadores han decidido destinar su producto a una audiencia de corta edad y ofrecer un producto ligero y divertido. Es una nueva forma de ver a este personaje, y sus responsables han querido dar a conocer su visión del mismo.

Es una serie que recomiendo ver para los que seáis fans de las series de superhéroes de Marvel, es una serie para ver con los ojos de un niño y dejarse llevar por las aventuras de uno de los iconos de la factoría de las ideas. Al menos hay que agradecer que la serie no fuese cancelada y tiene un final cerrado. Pero si sois muy puristas del personaje no la veáis, puesto que echareis sapos y culebras al ver el trato que ha sufrido el personaje.


jueves, 18 de mayo de 2017

pelicula: Acero puro

Richard Matheson es uno de los maestros de la literatura fantástica y de terror. Sus novelas han sido  adaptadas al cine en varias ocasiones, como ocurrió con Soy leyenda o El último escalón por citar los ejemplos más famosos. Pero también sus relatos fueron adaptados a la gran pantalla como ocurrió con Duel, conocida en nuestro país como El diablo sobre ruedas, Pesadilla a 20.000 pies o la que es la entrada de hoy Acero puro.

Dirigida en 2011 por Shawn Levy y guión de John Gatins la historia nos cuenta como en un futuro cercano  los combates de boxeo han sido prohibidos, por lo que los robots toman el lugar de los boxeadores. Charlie Kenton (Hugh Jackman) es un antiguo púgil que ahora malvive con las apuestas de robots, cuando su ex mujer fallece se hará cargo de la custodia de su hijo Max (Dakota Goyo). Pero el descubrimiento fortuito de Max en un desguace del robot Atom supondrá para Charlie la oportunidad de retomar la relación con su hijo, y de paso alcanzar el éxito que no consiguió.

Además de los actores mencionados también aparecen Evangeline Lilly como Bailey la nueva pareja de Charlie, Hope Davis en el rol Debra la tía de Max y James Rebhorn interpretando a su rico marido Marvin y Anthony Mackie es Finn, un corredor de apuestas amigo de Charlie.

Interesante cinta de ciencia ficción que tiene en Hugh Jackman uno de sus grandes alicientes. El actor australiano se basta para sostener esta película con su carisma habitual. Aquí interpreta a un perdedor a quien la vida concede una segunda oportunidad. Es alguien sin muchos motivos para seguir adelante, hasta que la llegada de su hijo le hará ver la vida de otra manera.

Cómo no podía ser de otra forma al tratarse de una película de ciencia ficción, el uso de los efectos especiales es notable. En todo momento los robots lucen bastante reales, que es de lo que se trata cuando uno ve un film de estas características. En su segundo visionado estuve a punto de levantarme de la silla en el último asalto entre Atom y Zeus, que recuerda al mantenido por Sylvester Stallone y Carl Weathers en el primer Rocky, para animar a Atom.
Precisamente es ésta cinta de Stallone junto con Yo, el halcón también protagonizada por Sly donde uno encuentra las semejanzas con la película dirigida por Levy. Es como si en una batidora hubieran mezclado ambas producciones junto con el relato de Matheson y el resultado final es el que llegó a las pantallas.
La carga dramática queda compensada por los espectaculares combates y por unas gotas de humor. Sus responsables supieron equilibrar el drama con el resto de elementos, de esta forma la película consigue emocionar sin llegar a ser lacrimógena del todo.

La cinta supone un homenaje al cine familiar de la década de los 80. Treinta años después sus responsables han hecho una cinta que recuerda a las producciones de esta década, salvando las distancias por supuesto, y que hacían las delicias de los niños de la época. Son películas donde las relaciones entre los personajes resultan creíbles, y consiguen mantener la atención de los espectadores de todas las edades.

La película sirve para que los adultos dejen salir a su niño interior. Resulta complicado no emocionarse, como he indicado unos párrafos atrás, con el combate final entre Zeus y Atom y los previos que Atom va disputando hasta llegar al final boss. Son peleas bien rodadas y sirven para ir estrechando la relación entre padre e hijo.

No es una película perfecta, dista mucho de serlo. Pero cumple con el objetivo de entretener a los espectadores, y lo hace de sobra. Sus dos horas de duración pasan en un suspiro, los actores realizan buenos papeles a sabiendas de que no ganarán grandes premios por sus interpretaciones y el uso de los efectos especiales justifican el visionado.

En resumidas cuentas:
Lo mejor: Jackman y el uso de los efectos especiales.
Lo peor: nada destacable.
La secuencia: el round final entre Zeus y Atom.
Lo(s) momento(s): el descubrimiento de Atom, Jackman enseñando movimientos de boxeo a Atom.
La imagen: Max sobre los hombros de Chris tras conocer el veredicto de los jueces en el combate final.
La frase: ¿Sabes que le estás hablando a un robot no?

A continuación el trailer:


 

martes, 16 de mayo de 2017

documental: cuando se acaba el porno

La industria del porno genera millones al año. Es un género con sus propios premios, con sus festivales y un salón de la fama donde se premian a las estrellas más famosas de este mundo. Pero ¿Qué ocurre cuando sus actores y actrices deciden alejarse e iniciar una nueva vida alejada de la pornografía? El presente documental nos ofrece las respuestas, y nos presenta la cara más amarga de una industria donde sus estrellas tienen una vida corta.

Dirigido por Bryce Wagoner, el documental presenta a los espectadores mediante una serie de entrevistas a algunas de las estrellas más conocidas como Asia Carrera, Raylene, Houston, Crissy Moran o Randy West entre otros como fue su paso por esta industria. A través de sus testimonios conoceremos como se iniciaron en este mundo, sus excesos con las drogas y el alcohol y como entablaron amistad.

Interesante documental que nos permite conocer los entresijos de esta industria y ver como son algunas de sus máximas estrellas en realidad. Una vez se han alejado de la pornografía algunos han quedado como muñecos rotos, y les cuesta llevar una vida normal al ser reconocidos como estrellas de este género. Esto hace que encuentren dificultades a la hora de encontrar trabajos, puesto que sus jefes no quieren que el nombre de la empresa se vea "manchado" por tener contratada a una persona cuyo empleo anterior estuvo relacionado con el sexo, según declara Houston en un momento de la cinta.

Esto no deja de resultar bastante irónico e hipócrita, tal y como declaran en un par de momentos del documental Bill Mangold, historiador del porno y antiguo trabajador de la industria, y Randy West. Así, el segundo explica que la única forma para donar su dinero para obras de caridad es participar como golfista en eventos para recaudar fondos con fines sociales ya que su dinero no resulta bien visto al venir de la pornografía. De igual forma piensa Mangold, quien habla de la dificultad de las antiguas estrellas en ser contratadas en empleos normales por aquellas personas que vieron sus películas.

Algunas de las estrellas entraron en el mundo gracias a contactos, otras al haber posado para la revista Hustler, propiedad del magnate del porno Larry Flynt como ocurre en el caso de Amber Lynn, o al venir de un hogar roto como ocurre en el caso de Shelley Lubben, cuyo nombre artístico era Roxy, que se dedicó a la prostitución para ganarse la vida antes de entrar a la industria. Su relato es uno de los más duros con diferencia del documental.

Una de las cosas más interesantes del documental, aparte de las declaraciones, es que apenas ofrece imágenes de las estrellas "en acción" ejerciendo su profesión. Lo que al director le interesa es mostrar como es su vida ahora, alejada de la fama y de esta industria.

Algunas de estas estrellas como la ya mencionada Shelley Lubben o Chrissy Moran reniegan de su pasado como actrices porno. Incluso en el caso de Lubben ha iniciado una cruzada para erradicar la industria, lo que le ha llevado a declarar en el Congreso. Otras por contra no lo hacen como Randy West, Seka o Richard Pacheco e incluso los hijos de algunas de estos intérpretes no se avergüenzan del pasado de sus padre, como ocurre con la hija de Pacheco.
Otras han tenido que hacer frente a una tragedia personal como ocurre con Asia Carrera, cuyo marido falleció en un accidente de tráfico y tuvo que recurrir a las donaciones de sus seguidores para poder sacar a su hija adelante.

Un documental duro que nos presenta a unas estrellas que se desnudan frente a la cámara, a las que en no pocas ocasiones vemos emocionarse a las mujeres e incluso llorar cuando recuerdan hechos  dolorosos de su pasado. Se muestran a los espectadores tal y como son, sin interpretar ningún papel. Son hombres y mujeres que apenas conocen otro modo de ganarse la vida, y que han de regresar al mismo cuando se ven en apuros económicos como ocurre en el caso de Raylene.

Precisamente en un momento del documental mencionan el dinero y la cantidad que las estrellas pueden ingresar a lo largo de su corta carrera. Entre una actriz normal y una superestrella su promedio oscila entre los 2 y los 8 años dependiendo del caso. Por ello y conociendo la corta carrera que tienen por delante, las actrices intentan intervenir en el mayor número de títulos posibles además de aparecer en portadas de revistas, ir a salones eróticos o prestar su imagen para muñecas hinchables o líneas de productos eróticos. Tratan de hacer el mayor número posible de dinero, para luego intentar llevar una vida más o menos desahogada. Lo que a veces no les sale bien y tienen que volver a actuar.

Un documental imprescindible para todos aquellos que quieran conocer más acerca de la industria del porno y de sus estrellas. Conoció una segunda parte de próxima aparición en este blog.

A continuación el trailer:








domingo, 14 de mayo de 2017

documental:¿Qué invadimos ahora?

Michael Moore es un cineasta que suele poner el dedo en la llaga en los temas más polémicos de su país. Si en ocasiones anteriores mostraba en diferentes documentales el uso de las armas, el fraude en las elecciones de George Bush, el capitalismo en su país o el mal funcionamiento de la sanidad en los Estados Unidos, ahora vuelve a la carga con una cinta en la que decide coger lo mejor de cada país para implantarlo en la conocida tierra de las oportunidades.

Estrenada en 2015, la cinta nos cuenta como el director decide "invadir" diferentes países de Europa y África entre los que se encuentran Italia, Francia, Alemania, Finlandia, Portugal, Eslovenia, Islandia o Túnez para coger lo mejor de ellos e intentar solucionar los problemas de Estados Unidos.

Michael Moore es un cineasta que hace de la ironía y de un uso del montaje criticado por sus detractores, sus dos principales señas de identidad. Es un director que no se corta a la hora de mostrar las vergüenzas de su país y de mostrárselas al mundo entero. Lo que supone una bofetada a todos aquellos que quieran emigrar allí en busca del llamado "sueño americano".

A través de las diferentes "invasiones" de los países mencionados, Moore no da crédito al saber que los trabajadores disfrutan de vacaciones pagadas como en Italia, que el comedor infantil de Francia ofrece un menú variado, como la educación universitaria en Eslovenia resulta gratuita incluso para los extranjeros o como Finlandia acabó siendo el número uno en educación tras ser de los últimos en enseñanza junto con los Estados Unidos. Por ello decide tomar todo esto y llevárselo a su país, para intentar que estos elementos hagan de su patria un lugar mejor.
Claro que esto es un arma de doble filo, puesto que Moore solo enseña lo bueno y obvia lo malo. Tal y como se dice en un momento del documental se "recogen las flores y no las malezas". Y esto es algo que los detractores del director utilizan para criticarle, con mucha razón, ya que los países que "invade" a lo largo del metraje tienen sus propios problemas.
Lo más irónico de todo es que todas estas soluciones que Moore quiere llevarse, tuvieron su origen en los Estados Unidos. Los países "invadidos" las pusieron en práctica y las mejoraron. Las soluciones ya estaban ahí, pero no se supieron ver o aplicar. Algo de lo que el director toma buena nota.

Michael Moore es un personaje peculiar. Como se suele decir "si no existiera, habría que inventarlo". Moore es un sujeto al que le gusta el "salseo", alguien a quien le gusta tocar las narices, por decirlo de manera educada, y mostrar al mundo aquello no le gusta de su país. Es un director que cuenta con seguidores y detractores, pero es un personaje necesario al menos en mi opinión. Hacen falta cineastas como él para mostrarnos la cara más amarga de los países, no solo de Estados Unidos sino también del resto del mundo. Sin ir más lejos en nuestro país tenemos a Jordi Évole, que mediante entrevistas se dedica a hacer una crítica social de los problemas que preocupan a la sociedad.

Pese a sus horas de duración es un documental que no se hace pesado. A pesar del interesante punto de partida la cinta no termina de ser más redonda, y queda por debajo de otros filmes del director como Bowling for Columbine o Fahrenheit 9/11, sus mejores trabajos al menos en mi opinión.

Un buen documental que permite reencontrarnos con Moore tras un par de años de silencio y que coincidieron con la presidencia de Obama.

 A continuación el trailer:










jueves, 11 de mayo de 2017

libro: El guardian del miedo

Tony Jiménez es un autor que no suele defraudar. Ya sea en solitario o con sus relatos en diversas antologías de terror, este escritor andaluz da muestras de su talento y habilidad a la hora de dar miedo a sus lectores. Ahora afronta la que es su segunda compilación de historias breves, tras Actos de venganza, en la que vuelve a hacer pasar un mal rato a aquellos que se acerquen a la misma en estos cuentos en los que el terror tiene un papel destacado.

Antología ilustrada por Juapi Garabatos, en los que el Guardián ejerce de maestro de ceremonias presentando el relato que viene a continuación, supone un homenaje a Historias de la Cripta o Creepshow. A lo largo de sus 11 relatos Tony Jiménez nos sumerge en un mundo en el que los seres sobrenaturales, la ciencia ficción, las leyendas urbanas e incluso un humor muy negro se dan de la mano en estas historias que se disfrutan de principio a fin. Los cuentos de terror que conforman la presente compilación son los siguientes:

- Cosas de niños: Larry Coleman es un pederasta que tras su última cita con una menor regresa a su casa y retoma la conversación con la chica con la que había quedado. Tras marcharse la muchacha comienza a hablar con Sally, la hermana pequeña de la adolescente, sin imaginar las consecuencias de haberlo hecho. Buena forma de iniciar la antología con un relato que en un principio recuerda a la cinta Hard Candy, para poco a poco ir dando un giro a un terror sobrenatural en el que Larry pagará por las consecuencias de sus actos. Con esta historia el autor tiene dos objetivos: el primero es el de entretener a los lectores, y el segundo es el de dar un toque de atención acerca del uso de las redes sociales por parte de los menores y de los peligros que ello conlleva.
Las mejores partes del relato tienen lugar desde el momento en que Sally y Larry inician su conversación. El autor maneja muy bien los tiempos del suspense con un buen uso del terror donde los sucesos inexplicables comienzan a sucederse , y donde la cordura de Larry se verá puesta a prueba.

- En el interior: Will y su mujer Cecilia se disponen a pasar una agradable velada, cuando son interrumpidos por su vecina Jennifer fugada de un psiquiátrico tras ser acusada de matar a su familia y con intención de matar al matrimonio. Pero tal vez no todo sea lo que aparenta en un principio. Uno de los relatos más breves de la presente antología y con un giro final inesperado. El protagonismo recae sobre las dos mujeres, quedando en hombre en un segundo plano y sin apenas importancia en el devenir de los acontecimientos. El autor se vale de una única localización y saca el máximo partido posible de ella, por lo que el ambiente claustrofóbico está presente a lo largo del relato. La conclusión queda abierta a la imaginación de los lectores. Esta no será la primera vez en la que la ciencia ficción haga su aparición a lo largo de la antología.

- La mejor compañía: Megan Murdock es una guionista que se dirige a recoger en una furgoneta a la estrella Kristen Redford, cuando realiza una parada para desayunar. Allí conocerá y recogerá a Alex Freeman quien la acompaña en su viaje. Poco más puedo decir sin reventar la sorpresa, la cual nos sumergirá en un mundo de pesadilla. Un viaje por carretera que mantiene en tensión a los lectores desde el momento en que Alex se sube al vehículo con Megan. Uno de los mejores relatos de esta antología donde el autor consigue crear en los lectores una sensación de agobio, que no desaparece hasta que la lectura de la historia ha concluido.

- Lenny: Ralph Hill es un anciano que disfruta de la compañía de su fiel perro Lenny y de las visitas de su joven vecino Andy. Cuando el niño es acosado por unos matones, Lenny intervendrá con trágicos resultados. Una y otra vez el autor ha declarado su admiración por Stephen King, la influencia del novelista de Maine sobre Jiménez es más que evidente. El tercio final del relato resulta bastante sangriento, sobre todo a raíz del suceso arriba mencionado. No resulta complicado ver el homenaje a Cementerio de animales en la parte final de la historia. Una historia con un final abierto y que nos habla de la fidelidad y del cariño que los animales sienten sobre sus dueños.

- No más crepúsculo: Eddie Lomax es el actor de moda gracias a su participación en cierta saga de vampiros para adolescentes. Cuando para en un McDonald's para comprar una hamburguesa conocerá a Martin Spencer, quien tratará de avisarle acerca del peligro que corre por ofrecer una imagen distorsionada de estos seres. Relato que parodia Crepúsculo y a los intérpretes que intervinieron en ella. Pero aquí el autor ofrece una visión mucho más terrorífica, como se puede apreciar en un par de instantes en los que las muertes hacen acto de aparición. El final de la obra tiene muy mala baba, y tal vez sea una pequeña venganza que se toma el autor sobre una serie de libros y películas que han desprestigiado la imagen de estos iconos del terror.

- Los fantasmas del paciente de la habitación 31: Lester Jenkins queda recluido en un manicomio alegando demencia tras cometer un crimen. Al ingresar en esta institución, se verá acosado por las visiones de un fantasma. Los psiquiátricos han servido de base a algunas cintas para ofrecernos un acercamiento de como es la vida de los pacientes ingresados aquí. El autor de la antología toma la vertiente del terror, ya vista en cintas como Gothika o Refugio macabro, a la vez que añade el elemento dramático puesto que la doctora de Jenkins cree que todo es fruto de la imaginación del enfermo y de sus remordimientos al haber cometido su crimen. Una historia clásica de espectros en donde el terror psicológico resulta fundamental en la trama, y que no necesita de la sangre para mantenernos en tensión.

- Julie nunca te dejará: Matt Cross recibe como regalo de cumpleaños un coche al que bautiza como Julie y se convertirá en su gran amor. 5 años después cuando el automóvil comience a fallar cambiará de vehículo. Lejos está el joven de imaginar la venganza que Julie va a desatar. El primer referente que a uno se le viene a la cabeza al leer el resumen es Christine de Stephen King. A diferencia de la obra del autor de Maine donde el coche poco a poco poseía a su conductor, aquí el vehículo busca venganza al no sentirse querida y verse desplazada por un nuevo coche. Julie actúa como alguien despechado que utilizará toda su furia, para hacer daño a todas las personas que rodean a Matt como se puede comprobar en el sangriento tercio final de la obra.

- El camino del payaso: Clara es abandonada por su padre en una urbanización desierta mientras le espera en el coche, lo que le creará un gran trauma del que años después aún no se ha recuperado y repercutirá en su relación con su pareja David. En esta ocasión el autor se mete de lleno en el terreno de las leyendas urbanas, para ofrecernos un relato que se va tornando más oscuro según avanza la historia. De nuevo Jiménez usa el terror psicólogico para ir minando la cordura de Clara con visiones, las mejores partes del relato sin duda, hasta que decide hacer frente a sus miedos en un final abierto. Existen un par de momentos en la obra que harán que sintamos escalofríos y harán que cualquier ruido nos ponga en alerta. El autor ha conseguido el objetivo de hacer que su relato atrape a los lectores.

- Los alargados tentáculos de la corporación Craft: Barker pasará una semana de prueba en la corporación Craft para obtener un trabajo en la empresa.  A lo largo de estos siete días cumplirá diversas tareas, cada una más estrambótica y peligrosa que la otra. Junto con La mejor compañía es el relato que más me gustó de toda la antología. El autor mezcla con éxito dos elementos en apariencia tan distintos como el humor y el universo de Lovecraft, para ofrecer a los lectores un relato lleno de humor negro y plagado de homenajes a las criaturas y elementos creados por el escritor de Providence. Es una historia que nos mantiene con una sonrisa permanente en la cara, por el acercamiento que hace Jiménez a un universo que incita a todo menos a la risa.

- La muerte de la humanidad: Sam y Stephen huyen de una prisión que les servía como refugio ante un apocalipsis zombi, después de ser invadida por los muertos vivientes a causa de un traidor. Pero antes de escapar son mordidos, lo que les llevará en un viaje a lo largo de los Estados Unidos en busca de una cura en un bunker y cuya localización Stephen conoce. Tal y como ocurre en la serie The Walking Dead, los humanos demuestran ser el gran peligro por delante de los zombis. Los dos hombres se ayudan, pero existe un sentimiento de desconfianza entre ambos ya que ambos tienen secretos que ocultar. Los cuales serán revelados en el sangriento final de la historia, cuando el autor nos depara dos giros sorprendentes en un trágico final, acorde con el tono dramático del relato.

- Lo que escupe el cielo: Chloe Boone trabaja como profesora en el pueblo de Bright Hill donde nunca parece suceder nada, hasta que la llegada de una extraña roca que alterará el comportamiento de Sam un alumno que la encuentra en el patio de la escuela. Desde ese momento las muertes no tardarán en sucederse. El relato que pone el punto final a la antología es bastante interesante, una vez más el autor vuelve a utilizar la ciencia ficción para ofrecernos una historia en la que el peligro viene de las estrellas y amenaza con extinguir a la humanidad. La historia me recordó a Invasores de Marte, en la que la acción tiene lugar en una pequeña población y en el los sucesos extraños comienzan a sucederse y nadie parece creer a la profesora, hasta que resulta demasiado tarde. Un buen broche de oro a una recopilación de relatos de terror.

Una buena antología con unos relatos bastante bueno y cuyas ilustraciones en blanco y negro son un buen complemento a las palabras del autor. A diferencia de otras recopilaciones breves de historias, aquí todas tienen un buen nivel y supone una nueva muestra más del talento de su autor a la hora de llevarnos por los terrenos del terror.

martes, 9 de mayo de 2017

serie: Don Drácula

Uno de los nombres esenciales dentro de la historia del manga es el de Osamu Tezuka, creador de algunos de los personajes clave de estas historietas como Astro Boy, Black Jack, Kimba el león blanco o La princesa caballero. Además de estas creaciones también fue el padre de Don Drácula, un manga en clave de humor que conoció su posterior adaptación en formato de serie de animación y que hoy día es poco conocida, salvo por aquellos que vimos los capítulos sueltos que fueron editados en VHS años ha en los tiempos del videoclub. Así pues vamos a conocer la faceta más divertida del vampiro más famoso de todos los tiempos.

Dirigida por su creador y por Masamune Ochiai, la serie nos contaba como el conde Drácula, cuya fijación es la de beber la sangre de jóvenes guapas y vírgenes, se traslada a Japón con su hija Chócola y su sirviente Igor. Allí vivirá divertidas aventuras mientras intenta dar esquinazo al profesor Helsing, que va al baño cuando se pone nervioso y ejerce de profesor en el instituto donde estudia su hija, y a Blonda su primera víctima en el país asiático y desde entonces obsesionada para que el señor de los vampiros vuelva a morderla a pesar de su poco agraciado físico
Otros de los personajes que aparecerán a lo largo de los capítulos serán el inspector Murai, de gatillo fácil, Nobuhiko Obayashi, compañero de clase de Chócola y gran aficionado a la ciencia ficción o el murciélago Yasube narrador de los capítulos.

Muy divertida serie de tan solo 8 capítulos de 25 minutos de duración, con un humor muy disparatado y que consigue arrancar no pocas carcajadas. No es complicado ver la influencia de esta serie sobre obras posteriores de carácter humorístico como Chicho Terremoto o Shin Chan. En donde las expresiones de los personajes consiguen hacer reír a los espectadores, sobre todo gracias a sus caras al enfadarse o a las situaciones disparatadas deudoras del slapstick, género que basa su humor en las caídas y golpes y que tiene en la animación de los Looney Toones o Tom y Jerry a sus mejores exponentes.

Pese a su tono abiertamente cómico existen un par de momentos alejados del humor a lo largo de sus 8 capítulos. Uno de ellos resultaría imposible de hacer hoy, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de una serie infantil para todos los públicos. Me refiero al capítulo que rinde homenaje a la obra de Oscar Wilde El retrato de Dorian Grey, y en donde Dorian tiene relación con uno de los personajes principales de la trama. Pues en dicho episodio Dorian da dos sopapos a este personaje, algo impensable hoy día. Pero estamos hablando del año 1982 en donde no se miraba con lupa todo lo que se hacía.
Otro instante que toca la patata es el del penúltimo capítulo de la serie, donde los cachorros de un panda y un tigre cobran especial protagonismo. El final es muy triste y sigue emocionando tanto hoy, como cuando lo vi por primera vez en vídeo hace más de 20 años.

El punto fuerte de la serie, además de la animación, es su doblaje en castellano con verdaderos puntazos y en donde destaca la labor de Antonio Gómez de Vicente, voz de Q en algunos filmes de la saga 007 o de George Takei en 4 películas de la saga Star Trek con la tripulación clásica donde estaban entre otros Kirk y Spock. El resto de voces también molan sobresaliendo por encima de todas la del protagonista principal, que tiene para si los mejores detalles cómicos.

La serie comenzó a emitirse en Japón en 1982, tras publicarse en forma de viñetas en 1979 en la misma revista donde se publicaba Black Jack, pero tan solo se lanzaron los 4 primeros episodios debido a que el estudio de animación de Tezuka quebró. El resto de capítulos se pudieron ver doblados en otros países, por lo que los japoneses tuvieron que esperar a que se editara en DVD para poder disfrutar de la misma en el idioma en que fue creada.

Una serie muy divertida y poco conocida con la que seguro os lo pasareis bien. Si os gustan las series con el humor absurdo y divertido por bandera, no lo dudéis y dadle una oportunidad. Seguro que no os arrepentiréis.

A continuación la intro:











domingo, 7 de mayo de 2017

comic: Dark Hearts. Antología gótica

Dentro de la literatura gótica encontramos buenos ejemplos como El monje de Matthew Lewis, Manuscrito encontrado en Zaragoza de Jan Potocki o ya en nuestro país las Leyendas de Bécquer o El estudiante de Salamanca de José de Espronceda por citar algunos casos. Este género literario se caracteriza entre otros elementos por una ambientación romántica con lugares sombríos, una atmósfera de miedo, por la aparición de seres sobrenaturales y por pequeñas dosis de erotismo. Ahora distintos autores nos trasladan a través de siete historias por estos lugares plagados de misterio y muerte. Desde aquí dar las gracias a la editorial por hacerme llegar un ejemplar de cortesía con el que poder hacer la reseña de hoy.

La antología comienza con un prólogo a cargo de Cris Ortega, en el que se nos narra como la prologuista conoció el terror y el género gótico gracias a las novelas y cómics de terror que había por su casa, y que sus padres tenían ocultos. Lo que supone un buen aperitivo ante lo que los lectores se van a encontrar en esta antología compuesta por 7 historias y en la que han colaborado 17 autores. A continuación paso a hacer un breve resumen de cada una de ellas:

- Sangre inocente. Guión a cargo de Roberto Corroto, dibujos de Lara Barón y color de Pat Carrillo la historia nos cuenta como el grupo de éxito The Harrowing, sube a las chicas a cantar uno de sus temas para luego pasar con ellos al backstage donde les aguarda la tragedia. Pero todo cambia para el grupo cuando suben a una muchacha en un nuevo concierto. Buena forma de iniciar la antología, con una historia que recuerda a las vistas en Creepshow o en la serie Historias de la cripta. Dibujos muy buenos y con un uso más que acertado de los colores supone un buen pistoletazo de salida ante lo que hay en páginas posteriores.

- El beso. Guión de Paco Hernández, dibujos a cargo de Adrián Gutiérrez y color de Alex Segura. Una de las historias que mejor bebe del espíritu gótico de la antología. Una joven se encuentra enamorada de su amor de la infancia que acaba de enviudar y que ha sido hechizado por su fallecida esposa con una maldición en los labios, que hará que la mujer que le bese fallezca en el acto. Tanto por la ambientación como por la historia esta fue una de las historias que más me gustaron. Las expresiones de los personajes tienen mucha fuerza y es la historia más romántica de las que componen este volumen.

- La muerte es un deber. Guión de Juan Luis Iglesias, dibujo y color a cargo de Miriam Jordán. Adaptación de Mi suicidio de Emilia Pardo Bazán. Un joven que acaba de enviudar, vela el cadáver de su esposa y se plantea el suicidio cuando el fantasma de la fallecida se le aparece para contarle un secreto. Acertada mezcla de drama y con un humor bastante negro, cuya conclusión resulta sorprendente. Buenos dibujos con personajes estilizados y con tonos suaves, sobre todo en las partes que transcurren en el velatorio para cambiar a colores más fríos en la parte onírica de la trama. De nuevo una buena historia que nos mantiene atrapados, a pesar de la brevedad de la misma.

- El incrédulo. Guión de Fátima Fernández, dibujo y colores de Ismael Canales. De nuevo los autores recurren a la tragedia para contarnos como un joven que acaba de enviudar, y que es escéptico ante los temas del más allá, acude a una sesión de espiritismo en la que cree oír un mensaje de su fallecida esposa. Esta historia cuenta con grandes dibujos y en las que las expresiones de los personajes tienen gran importancia y que cuenta con ilustraciones muy detalladas, sobre todo en lo que a los caballos se refiere, la lluvia o los instantes finales en el cementerio. Una buena historia a la que se le podía haber sacado más partido, puesto que la misma se prestaba a ello.

- Quizá una lágrima. Guión de Alex Ogalla, dibujo y colores de Paco Zarzo. Un viejo rey mantiene a su hija presa en su castillo a causa de una predicción de unas runas. De nuevo nos encontramos con una historia muy triste y en la que el amor, en este caso de un padre hacia su hija, vuelve a tener un papel muy destacado en la trama. El final resulta bastante trágico, sobre todo cuando el rey decide ceder a los impulsos de su corazón y a dejar vivir a su hija una vida que por ahora no ha podido disfrutar. Dibujos con buenos trazos y con unos tonos apagados, y que cuenta con unas viñetas finales bastante impactantes.

- El legado. Guión a cargo de David Braña, dibujo y color de Vanessa Durán. La joven Anna es recogida por el apuesto millonario Edward, que la rescata de ser atrapada por una misteriosa criatura que ha matado a sus padres. Entre ambos se establecerá una relación con un final trágico. Junto con la ya mencionada El beso, esta es la historia que mejor sirve de ejemplo de la literatura gótica. Una historia que nos atrapa desde sus primeros momentos y que no nos suelta hasta que la terminamos. Los dibujos son espectaculares, con muy buen uso del color, y es sin duda mi historia favorita. Tanto por los personajes como por la historia y que te deja con ganas de más, puesto que el final se presta a futuras secuelas o precuelas.

- Rito de paso. Guión de Alfonso Taboada, dibujo de Juan Martínez Alarcón y color a cargo de Carlos Ríos. La joven Elisabeth viaja a un castillo en Hungría donde reside su prometido, en su viaje conocerá a la misteriosa Woserit que le advertirá de las prácticas que allí se realizan, lo que pondrá alerta a la muchacha. De nuevo nos volvemos a encontrar con una historia con grandes dibujos y un buen uso del color, que sabe sacar partido a una localización tan dada a los ambientes góticos como es la de los castillos que ocultan tras sus muros grandes secretos. Buena trama con un homenaje al Drácula de Stoker, con el uso de un diario por parte de la protagonista. El final del relato se vuelve a prestar a futuras secuelas, por lo que espero que se haga realidad y volvamos a tener noticias de estos personajes.

Muy buena antología y que supone un nuevo acierto por parte de la editorial al apostar por su línea de cómics, y en el que van alternando los géneros más ligeros como en el caso de Freaks o Y ahora que, con los más adultos y oscuros, como en Los ocultos o en el ya reseñado Cuentos impopulares. Esperemos que de cara al futuro sigan deparándonos buenas historias gráficas.

Si os gustan los relatos ambientados en el mundo de la literatura gótica y os gustan las viñetas realizadas por autores patrios, no lo dudéis y dadle una oportunidad. Seguro que no os arrepentiréis.





jueves, 4 de mayo de 2017

comic: cuentos impopulares vol. 1 Caperucita Roja

Caperucita Roja es uno de los cuentos infantiles más populares, ya sea la versión de Charles Perrault o la más famosa de los Hermanos Grimm. Desde su creación ha sido objeto de diversas adaptaciones, tanto en imagen real como en dibujos animados y traslaciones tanto para jóvenes como para adultos. Precisamente la entrada de hoy entra dentro de esta categoría, un cómic con grandes dosis de violencia y escenas de sexo explicito en donde sus creadores ofrecen una nueva vuelta de tuerca a este personaje mundialmente conocido.

Con guión e historia original de Christian Douglas, lápices de Claudio Sánchez Viveros y Abel Pajares Pardo que también se encarga del color, corrección de color y rotulación de Juanma Aguilera y portada y logo de Pedro Delgado la historia nos cuenta como Caperucita Roja trabaja como prostituta de lujo en casa de la Abuelita y que tiene problemas con su pareja Jack. En esta ocasión será el lobo el que la salve del peligro que supone su novio.

Cómic interesante en el que el autor invierte los roles entre el leñador y el lobo, siendo el segundo el héroe de la historia. Uno de los momentos más impactantes de la historia es la primera paliza de Jack a la protagonista. Se muestra en una página rasgada en donde las viñetas quedan rotas, y en las que el  rojo es el color predominante. En la hoja siguiente se ven los resultados de la agresión, en donde los dibujantes recurren a unos tonos fríos para enfatizar las consecuencias de la misma. Especialmente dura es la conversación que mantienen Caperucita y la Abuelita tras el ataque a nuestra protagonista:
- Abuelita: querida, esto tiene que acabar.
- Caperucita: pero si él me quiere.
- Abuelita: no me digas estupideces. Tú aún no sabes lo que es el amor verdadero.
Es un diálogo bastante crudo y que no se aleja demasiado de la realidad, cuando las víctimas de los malos tratos intentan justificar la agresión de sus parejas. Es uno de los momentos más duros con diferencia de todo el cómic, y consigue que se nos ponga un nudo en la garganta.

Pero antes de proseguir con la reseña voy a mencionar un par de apuntes que no me gustaron del todo. El primero es la diferencia que existen entre unos dibujos y otros. Mientras que unos resultan muy bien trazados, con momentos impactantes y con un buen uso de los fondos y colores, otros resultan más simples y su acabado no es tan bueno como el de otras páginas lo que hace que el resultado final sea insatisfactorio. Lo que es una verdadera pena puesto que algunos dibujos tienen mucha fuerza mientras que otros tienen un aspecto más infantil, lo que no termina de cuadrar del todo con el tono adulto que han querido dar sus responsables.
El segundo factor es que el cómic se queda corto, como si algunas ideas se hubieran quedado en el tintero y algunos aspectos que se podían haber explorado más quedan sin explicación, por lo que el espectador ha de rellenar esos huecos que no se le han explicado. No digo que haya que darlo todo mascado, pero si intentar dar una explicación a un suceso sobrenatural que rompe con el tono realista que hasta ese momento ha tenido la historia y que los responsables de la misma han querido dar a su obra. Huecos que son aclarados en la novela ilustrada editada por Apache Libros.

El retrato que los responsables del cómic hacen tanto de Caperucita como de la Abuelita y las chicas que trabajan para ella, es el de un grupo de personas que no tienen a nadie salvo a ellas mismas. En casa de la Abuelita han encontrado a su verdadera familia, entre ellas se apoyan, comparten confidencias, alegrías y tristezas a pesar que su situación no les dé motivos para sonreír. Todas ellas demuestran una gran fortaleza mental, y que esconden sus miedos tras una máscara para poder ganarse la vida vendiendo su cuerpo. Lo que los clientes ven es solo un disfraz, y únicamente pueden ser ellas mismas cuando han acabado su trabajo.

La conclusión del libro es agridulce e incluye un toque picante, que va acorde con el tono que tiene el cómic. Pese a que el final es feliz entre comillas, la tragedia hace acto de presencia y parece que siempre acompañará a Caperucita en futuras aventuras.

Como primera toma de contacto con los personajes de cuentos populares no está mal del todo, esperemos que los responsables sepan corregir los errores de este primer tomo y ver con que nos sorprenden de cara a futuras entregas y que personajes utilizan en los siguientes volúmenes.







miércoles, 3 de mayo de 2017

libro: Carter

En 1971 Michael Caine protagonizó una de sus películas más conocidas Get Carter, Asesino implacable en nuestro idioma, que era la adaptación a la gran pantalla de la novela Jack´s return home escrita por Ted Lewis y que era la primera de una trilogía protagonizada por este asesino londinense. En la entrada de hoy voy a reseñar la primera y que lleva por título Carter. Desde aquí dar las gracias a la editorial por hacerme llegar un ejemplar de cortesía para poder hacerla.

La trama del libro nos cuenta como Jack Carter, sicario que trabaja para los mafiosos londinenses Les y Gerald Fletcher, regresa a su ciudad natal en el norte de Inglaterra para asistir al funeral de su hermano Frank. Carter sospecha que el fallecimiento de Frank no fue un accidente por lo que se pone a investigar. A medida que avance en sus pesquisas se encontrará con que nada es lo que parece, lo que le motivará para buscar la verdad sobre la muerte de Frank.

Muy buena novela negra en el que el autor nos sumerge en el mundo del hampa londinense. El ambiente que nos describe Ted Lewis es un entorno de hombres duros, que siguen sus propias normas y donde apenas hay lugar para los buenos sentimientos. Es un mundo donde los criminales no se relacionan con la gente decente, y en donde cada uno de los personajes que aparecen guardan sus secretos. Todos tienen algo que ocultar y solo dirán la verdad con el empleo de la violencia.

El personaje principal es alguien que sigue sus impulsos y al que no le importan sus consecuencias. Al vengar la muerte de su hermano inicia tanto un ajuste de cuentas con los responsables de la misma, como una redención al querer recuperar el cariño de su sobrina a quien no ve desde que abandonó su ciudad y con quien no mantiene una buena relación. El querer retomar este vínculo afectivo, será una de las pocas acciones nobles que el criminal ha hecho a lo largo de una vida marcada por la violencia.

A medida que Carter se va acercando a la verdad, las escenas de violencia y muerte comienzan a sucederse hasta llegar al final del libro. Sobre todo desde la aparición de dos sicarios que tienen como misión llevar a nuestro protagonista ante los mafiosos para los que trabaja, lo que hará que Jack tenga que utilizar sus habilidades contra aquellos que creía que eran sus aliados. Pese a que ello le ponga una diana gigante a su espalda, y le convierta en el objetivo de sus compañeros criminales.

El estilo narrativo de Lewis es bastante ágil, lo que hace que el libro se devore de forma rápida. Es novela negra cien por cien y en el que su protagonista asume el rol de detective, salvo que aquí lo que le mueve para buscar la verdad sea la venganza y no el resolver el caso para el que ha sido contratado. Lo que suele ser el tema principal de la novela negra clásica que cuenta con Raymond Chandler o Dashiell Hammett como sus grandes exponentes.
A diferencia del género negro en el que una mujer fatal traerá por el camino de la amargura tanto al protagonista como al resto de los hombres, aquí su rol no es tan determinante salvo en dos casos que resultan clave en el de devenir de los acontecimientos. El resto de féminas se limitan a ser meros testigos de los acontecimientos que suceden.

El tono de la novela es seco y dramático, el humor que aparece es bastante negro y las frases de los personajes resultan bruscas, acorde con el carácter de la obra. Son sujetos que no conocen otra vida que no sea la criminal. Incluso no dudan en traicionarse los unos a los otros, si con ello consiguen sacar más tajada. Como se puede comprobar en un par de momentos de la obra, cuando quieren utilizar a Carter para su propio beneficio con la excusa de proporcionar al protagonista una pista que le ayude a esclarecer el misterio de la muerte de su hermano.

Una novela recomendada para todos aquellos amantes de la literatura negra ambientada en el mundo de los criminales y que nos permite conocer a un personaje icónico dentro de la novela criminal británica, y cuyo personaje permanecerá para siempre asociado a Michael Caine.






martes, 2 de mayo de 2017

libro: Weird West vol.4

Con esta cuarta entrega se inicia la segunda fase de este proyecto, cuyo objetivo era el de unir en un solo concepto el terror con el western con no pocos guiños a la cultura popular. De esta forma, se puede establecer una comparación entre estos volúmenes con el universo cinematográfico de Marvel. En los tres primeros tomos se presentaron a los lectores una serie de personajes que ahora vuelven a unir sus fuerzas para enfrentarse a las fuerzas del mal. Uno de los alicientes del libro es que, por fin, se desvela a los lectores que han seguido esta saga el famoso incidente de Pittsburg. Así pues volvamos a calzarnos las espuelas, ajustarnos el sombrero y viajar a un Oeste en el que criaturas sobrenaturales intentaron dominar el mundo.

A diferencia de los tomos anteriores el presente tiene cuatro historias, cuando los anteriores solo tenían tres. Hay tres autores que repiten, mientras que uno debuta en esta colección. Como viene siendo norma habitual dentro de esta saga, haré un breve resumen de cada uno de los relatos sin reventar el final o alguna de las sorpresas que los autores tienen reservadas para los seguidores de esta serie de libros:

- El misterio de las 5 puntas de Lem Ryan: el responsable de dar el pistoletazo de salida a estos volúmenes, vuelve a ofrecernos un relato protagonizado por el cazador de vampiros Jonathan McIntire y Shi Kwei, en esta ocasión acompañados por Sherlock Holmes poco antes de su encuentro con Moriarty en las cataratas de Reichenbach. El famoso investigador acude a Nueva York para ayudar al profesor Van Helsing con el misterio de unas desapariciones. Pronto se dará cuenta de que nada es lo que parece y que una guerra entre seres sobrenaturales está a punto de ocurrir. La inclusión de esta historia es, cuanto menos, sorprendente puesto que la misma tiene más de suspense que de terror ambientado en el Oeste. Pese a ello resulta entretenida y es un buen homenaje a uno de los personajes más famosos de la literatura inglesa.
Los homenajes que se detectan van de Salem´s Lot a Nosferatu, en una historia que nos permite conocer más peripecias de este cazador de vampiros creado por uno de los padres de la literatura de bolsillo en nuestro país.

- Dos monstruos y un destino por Julio Martin Freixa: este autor debuta en esta colección con unos personajes que hacen su primera aparición en esta antología. Los caminos del cazador de demonios inmortal Faust y del antiguo condenado a muerte Judas, que va dejando tras de sí un rastro de cadáveres, no tardarán en encontrarse en Manhattan persiguiendo un mismo objetivo. En su búsqueda Faust no estará solo, puesto que en su aventura le acompañan la bruja Agatha Mandrake y Huckleberry Finn. Relato con más acción y violencia que el primero que conforma el presente volumen y que cuenta con una escena de espiritismo bastante chula. El final de la historia lo deja abierto a futuras secuelas, en donde nos volveremos a encontrar con los mismos personajes.
Tanto Faust como Judas son dos personajes trágicos y malditos, cuyo pacto con el diablo les ha traído, y les traerá en un futuro, no pocos dolores de cabeza si quieren librarse de la maldición y purgar de este modo sus pecados.

- El cofre de Pako Domínguez: el autor recoge el testigo de Ana Moran para traernos una nueva aventura de la cazadora Grace O´Hara, que unirá sus fuerzas con Nathaniel Winchester y Alex Hellstrom para enfrentarse a unos hombres lobo que buscan hacerse con un cofre. Mientras tanto Zardi ha de hacer frente a un nuevo enemigo, que se convertirá en una de las grandes amenazas de cara a futuras entregas. Aquí se limita a hacer su presentación por lo que sus planes no son revelados, pero conociendo el peligro que supone nada bueno le espera a los héroes que le harán frente en las próximas aventuras.
Algo que me sorprendió fue el giro final del relato, en el que el autor introduce a dos personajes de la factoría Marvel y que en breve estrenarán su tercera aventura en la gran pantalla. Relato muy dinámico y entretenido, en el que se nota que el autor ha disfrutado escribiendo su historia ya que es algo que se nota desde las primeras páginas.

- El incidente Pittsburg por Raúl Montesdeoca: y por fin llegamos a la guinda del pastel, el relato en el que Jonathan McIntire, Shi Kwei, Moses, Mort, Mala, Nathaniel Winchester y Cuervo unen sus fuerzas para enfrentarse a una amenaza de proporciones cósmicas, y que puede destruir el mundo tras el robo de un libro por parte de Winchester en Dunwich a una familia adoradora de una entidad sobrenatural. Cargado de acción, terror y emoción es el relato que más me gustó del volumen.
Dos fueron los momentos que más me gustaron, y curiosamente ambos tienen lugar hacía el final del relato. El primero de ellos es bastante espectacular y tiene lugar en un tren, en el que parte de los héroes han de enfrentarse a estos adoradores. La forma en la que nos es descrita la escena nos hace querer verlo en imagen real, ya sea en la gran pantalla como en la pequeña. Y lo mismo ocurre con el segundo.
Con esta historia por fin queda resuelta la duda de lo que pasó en Pittsburg, y desde luego que cumple de sobra con las expectativas. Aquí la influencia de Lovecraft es más que evidente, tanto por el homenaje a Dunwich como por la aparición de cierto libro que causa la locura y muerte a todos aquellos que hacen uso del mismo.
La parte del tren fue escrita de forma íntegra por Néstor Allende, que también se ha encargado de la portada del segundo tomo de Weird. Las dosis de violencia hacen que el esta parte del relato pueda impactar a los lectores, ya que se sale del tono que tenía hasta entonces este relato.

Este cuarto volumen vuelve a ser una gozada para todos aquellos que nos gusta la literatura de evasión y el pulp. A lo largo de sus páginas uno encuentra bastantes homenajes a la cultura popular en cualquiera de sus vertientes. Relatos muy entretenidos y que dejan con ganas de conocer más aventuras de sus protagonistas.
Una de las características principales de estos 4 libros es que todos los personajes que han ido apareciendo se han cruzado en algún momento los unos con los otros, con lo que los autores dejan la puerta abierta a futuras aventuras conjuntas.

Sí os gustaron los anteriores libros, también disfrutaréis con este.



jueves, 27 de abril de 2017

libro: Alicia

La entrada de hoy está enclavada dentro del género de suspense, en el que el autor ha desarrollado buena parte de su carrera literaria junto con el de terror. La evolución que ha sufrido el escritor desde que publicara su primera obra es más que evidente, el estilo está más pulido y los personajes de su última novela no tienen nada que ver con los de su opera prima. También ha aprendido a manejar los tiempos, y alternar pasajes más sosegados con otros más violentos que en ocasiones rozan el gore.

Escrito por Miguel Aguerralde el libro nos cuenta la historia de Ciro Roma, un autor de éxito que parece tenerlo todo hasta que un incidente en el que está implicada su amante hace que su mundo perfecto se desmorone al divorciarse de su esposa Samanta. Por otra parte Joao Xavier acaba de salir de la cárcel tras cumplir condena durante 17 años por el asesinato de su mujer Alicia, crimen que asegura no cometió y su primer pensamiento será vengarse de la culpable de su encarcelamiento. Los caminos de Ciro, Sam y Xavier no tardarán en cruzarse en el que también se verá envuelto Jota, un misterioso surfista al que Sam conoce en la isla donde se ha trasladado para comenzar una nueva vida.

Tanto en el mundo del cine como en el de la literatura el villano es uno de los principales atractivos. Es el peligro al que ha de enfrentarse el personaje principal para poder superar con éxito la tarea que se le ha asignado. En la entrada de hoy dos son los grandes villanos, y lo más aterrador de ellos es que sus personalidades están basadas en personas reales. Tanto Ciro como Xavier representan la cara más oscura del hombre: vengativos, alcohólicos, maltratadores y asesinos. Tanto uno como el otro no tienen el menor reparo en asesinar a inocentes para conseguir su objetivo. En ambos casos es la venganza contra la mujer culpable de su desgracia lo que les mueve a cometer sus actos.

El personaje femenino principal, Sam, ha de hacer frente a muchas desgracias a lo largo de la trama. Justo cuando creía haber encontrado la felicidad y la paz, el destino le juega una mala pasada. El retrato que hace el autor de la protagonista es el de una mujer frágil, que ha de sacar una y otra vez fuerzas de donde no tiene. Sobre ella recaen los momentos más duros de la novela, y que en ocasiones están a punto de romper con su cordura como se puede comprobar tanto en aquellos pasajes del libro que tienen un carácter sobrenatural, como en los que ha de enfrentarse a aquellas personas que amenazan su integridad física.
En lo que respecta a Bárbara, la amante de Ciro, intenta ser una mujer fatal sin llegar a conseguirlo. Tiene lo necesario para ser la perdición del marido de Sam: un cuerpo de escándalo e inteligencia para manipularlo. Pero le falta lo esencial: una total carencia de escrúpulos para conseguir lo que quiere. En el fondo Bárbara es una niña pija y caprichosa, que siempre ha obtenido lo que quiere. Pese a que en un momento de la novela recurra al chantaje, la jugada no le sale tal y cómo había previsto. Lo que la convierte en una sosias de femme fatale.

Esta es, sin duda, una de las novelas más dramáticas dentro de la carrera del autor. A lo largo de sus páginas hay pocos resquicios para la esperanza y la alegría, salvo en un par de instantes y en el final del libro. El resto de la obra tiene un carácter bastante fatalista, en donde no paran de ocurrir las muertes y las desgracias. Pese a que gran parte de la acción transcurre en un lugar tan idílico como una isla, un lugar donde se puede disfrutar de la belleza de sus paisajes, este espacio esconde no pocos secretos que son capaces de alterar la paz de este emplazamiento.

En los instantes en los que aparece la violencia, que no son pocos, el autor se recrea en la misma. Parte de las muertes son contadas una vez han ocurrido, pero dos son contadas en directo siendo una de ellas bastante escalofriante del modo en que es descrita. Mientras leía como se cometía el homicidio, no pude evitar acordarme de una de las muertes más famosas de El destripador de Nueva York de Lucio Fulci, pero cambiando la botella por el mástil roto de una guitarra. Los que hayáis visto la cinta del director italiano ya sabéis por donde van los tiros. Es un crimen que pone los pelos de punta, y más por el modo en que nos lo cuenta el escritor.

Toda la novela es realista salvo un par de instantes en los que aparece el carácter sobrenatural. Pero, ¿realmente el fantasma de Alicia avisa a Sam del peligro o todo es fruto de la imaginación de la protagonista? Son preguntas que el autor deja sin contestar, para que el lector haga su propia interpretación de estos acontecimientos.

Un buen thriller en el que se concede gran importancia a los personajes y que es uno de los mejores trabajos del autor, que además se permite un pequeño autohomenaje al citar en un momento del libro a la protagonista de la que fue su primera novela.









miércoles, 26 de abril de 2017

pelicula: John Wick. Pacto de sangre

En 2014 se estrenó John Wick, cinta de acción protagonizada por Keanu Reeves y en donde se nos contaba la venganza del protagonista tras el robo de su coche y después que el hijo de un mafioso ruso mate a su perro. En nuestro país conoció un estreno directo en televisión y fue lanzada al mercado del DVD y Blu-ray, pero gracias al boca oreja poco a poco fue consiguiendo un número considerable de seguidores gracias a sus espectaculares secuencias de acción y al carisma de su personaje. Tres años después nos llega su secuela, veremos si la espera ha merecido o no la pena.

Dirigida de nuevo por Chad Stahelski, esta vez en solitario, y una vez más con guión de Derek Kolstad la cinta nos cuenta como John Wick (Keanu Reeves) es forzado a salir de su retiro para pagar una deuda de sangre que contrajo con el mafioso Santino D'Antonio (Riccardo Scamarcio). Para cumplir su misión viajará a Roma, pero lejos está de imaginar los peligros a los que tendrá que enfrentarse.

La cinta supone una verdadera gozada para los seguidores del cine de acción a la vieja usanza, en el que apenas se usan efectos visuales y se aprovecha al máximo las habilidades de los especialistas ya sean en las peleas cuerpo a cuerpo o con vehículos. Es una película donde sus máximos responsables no escatiman a la hora de ofrecer a los espectadores grandes dosis de violencia, lenguaje soez o un humor muy negro en no pocas ocasiones. Una producción que se disfruta de principio a fin, y que pese a ser una secuela nos permite conocer más en profundidad a un personaje marcado por la tragedia.

Una de las grandes bazas del film es, como no podía ser de otra forma, su protagonista. La habitual inexpresividad de Reeves le va como anillo al dedo a un personaje que es una máquina de matar. Gracias a esta secuela vemos que, por mucho que intente huir de su pasado y renegar de sus habilidades, Wick es alguien marcado por la violencia, a la que ha de recurrir para salir airoso y escapar de un mundo que había abandonado tras conocer a su esposa, y por la tragedia tras la muerte de la misma y que lo único que quiere es vivir en paz. Algo que le costará hacer debido a su vida anterior.

Además de los intérpretes arriba mencionados, en esta secuela repiten Ian McShane, John Leguizamo y Lance Reddick retomando sus personajes de la primera parte. A éstos se les unen entre otros Franco Nero como Julius, gerente de un hotel de criminales en Roma, Laurence Fishburne como The Bowery King que tiene a su cargo una red de asesinos mendigos (sic), Common como Cassian un letal guardaespaldas o Ruby Rose como Ares, una letal asesina sordomuda. Estos dos últimos tendrán como misión acabar con Wick.

Con tan solo dos películas se puede decir que John Wick es uno de los iconos del cine de acción de los últimos años. Gracias a él o a los personajes encarnados por Denzel Washington en El protector o El fuego de la venganza; Jason Statham en la saga Transporter o Liam Neeson en las tres entregas de Venganza el cine de acción clásico ha vuelto y supone la vuelta a los badass. Tíos que molan mucho, con carisma a raudales y son capaces de deshacerse sin apenas problemas de todos aquellos que han tenido la osadía de tocarles los cojones sin saber la que se les viene encima.

Varios son los elementos a destacar dentro de la película: la forma en la que están rodadas las escenas, el uso de la música y el montaje, la fotografía que en no pocas ocasiones tiene lugar de noche o los momentos de pausa antes del estallido de violencia y que recuerdan a los duelos del Oeste que tan bien supo filmar Sergio Leone. La cinta dista mucho de ser perfecta o ser una obra maestra del género, el aspecto que tiene es el de ser una cinta de serie B dentro del género de acción a pesar de su presupuesto de 40 millones ya que su argumento no dista mucho de las películas protagonizadas por Charles Bronson para la productora Cannon en los años 80 y su guión podía haber mejorado algún aspecto que otro. A pesar de ello supone una gozada y demuestra que al cine de acción clásico aún le queda cuerda sí se siguen haciendo producciones de este tipo.

El final de la cinta nos anticipa una tercera parte, que promete ser espectacular a tenor de como concluye esta segunda parte. Esta secuela amplía el universo de Wick y que nos fue mostrado de forma breve en la primera película. Un mundo en el que los asesinos y criminales parecen dominarlo todo y estar por todas partes, algo que se aprecia en la secuencia que tiene lugar en Nueva York.

Una película indispensable para los amantes del cine de acción y que aprecian el trabajo de los especialistas. Dos horas de puro entretenimiento y que no defraudan en absoluto.

En resumidas cuentas:
Lo mejor: Reeves y la labor tras las cámaras de Stahelski.
Lo peor: nada importante.
La(s) secuencia(s): la de Roma y la de Nueva York.
El momento: John Wick seleccionando el armamento para cumplir su misión.
La imagen: John Wick y Winston en un parque con la gente parada a su alrededor.
La frase: venga quien venga, sea quien sea, lo mataré.

A continuación el trailer:




lunes, 24 de abril de 2017

pelicula: A todo gas 8

Cuando en 2001 se estrenó A todo gas, sus responsables estaban lejos de imaginar que sería el inicio de una de las sagas de acción más taquilleras. Según se iban estrenando las cintas fueron evolucionando, del mundo del tunning y carreras ilegales en los tres primeros filmes se pasó a la típica cinta de venganzas en la 4, al cine de atracos en la 5 que supuso la entrada de The Rock en la saga lo que supuso un gran acierto, y finalmente a las cintas de espías bajo el tapiz particular de la saga en las tres ultimas entregas.

Dirigida por F. Gary Gray y guión de Chris Morgan, la cinta nos cuenta como Dom (Vin Diesel) se encuentra disfrutando de su luna de miel en Cuba con Letty (Michelle Rodriguez), cuando es abordado por una misteriosa mujer llamada Cipher (Charlize Theron) que le obliga a trabajar para ella bajo amenaza. Dom traicionará sus principios y se enfrentará a su equipo habitual, a los que  ahora lidera el agente Hobbs (The Rock) y que cuentan con la incorporación de su antiguo rival Deckard Shaw (Jason Statham).

La cinta es muy entretenida y demuestra el buen hacer tras las cámaras de su realizador, que vuelve a coincidir con algunos miembros del reparto puesto que ya dirigió a Diesel en Diablo y a Statham y Theron en Un trabajo en Italia. Gray es un director que ha demostrado su talento dentro del cine de acción, por lo que el género no le es en absoluto desconocido. Pero también ha demostrado su talento para el drama como se vio en el biopic de NWA Straight Outta Compton, que supuso un gran éxito de taquilla al que seguro que ahora se une la nueva aventura de Dom y compañía.
Gray nos transporta de una parte del globo a otra en donde no faltan las set pieces de acción, siendo la más espectacular de todas la que transcurre en Nueva York, el humor o las gotas de drama en lo que es la versión gamberra y con más testosterona de la saga Misión Imposible.

Una de las marcas de esta saga es que tiene un momento que todo el mundo recuerda. Hasta ahora hemos visto a nuestros protagonistas enfrentarse a un tanque o atravesar edificios con un coche por citar un par de ejemplos. Pero la secuencia de Nueva York es, con diferencia, la más espectacular hasta ahora de las ocho entregas. La del submarino tampoco está mal, pero la que tiene lugar en NY es mucho más divertida e impresionante.
Otro de los sellos que posee esta serie, sobre todo a partir de la quinta entrega, es que las leyes de la física no existen. Cierto es que el cine de acción tiende a la espectacularidad para sorprender a los espectadores, pero lo que los responsables de A todo gas hacen es ignorarlas por completo. Para ello  baste citar como ejemplo un momento de la sexta entrega, en el que Dom da un gran salto de una carretera a otra para atrapar a Letty. Ante esto uno tiene dos opciones, o ponerse a aplaudir ante lo ridículo del asunto o enfadarse. Servidor lo que hizo fue aplaudir y reírme ante la fantasmada que acababa de ver.
Y precisamente es este factor el que a la larga puede jugar en su contra. El querer rizar el rizo de forma constante, que los protagonistas se metan golpes impresionantes con sus coches y que apenas tengan heridas importantes salvo algún rasguño. Estamos hablando de seres humanos sin superpoderes y no de superhéroes.

Uno de los peros que se le puede poner a la cinta es la villana encarnada por Theron. La oscarizada actriz lo hace bien, es una amenaza para el grupo y es una cabrona de mucho cuidado. Pero se le podía haber sacado mucho más jugo y hacerla mucho más peligrosa de lo que es para Dom y su equipo.
Otro de los fallos que hay que mencionar es su guión. Cierto que guarda un par de sorpresas, pero los agujeros que existen en el mismo son evidentes. Tal vez queden explicados en la futura edición en Bluray, puesto que se notan un par de cortes en los que el personaje de Dom interviene y que resultan importantes en el devenir de los acontecimientos.

Sin lugar a dudas lo mejor de la cinta es la química que hay entre Statham y The Rock. Pese a compartir pocas secuencias juntos, estas son las partes que más me hicieron reír. Ambos no paran de hacerse bromas y demuestran tener mucho más carisma que Diesel, que se supone que es el protagonista de la cinta. Prueba de ello es que ambos van a protagonizar su propio spin off del que se desconocen más datos salvo la participación de ambos.
Ante esto el resto de intérpretes poco pueden hacer ante el carisma de los dos actores arriba citados. Sus personajes están bien y cada uno de ellos ya tiene su rol asignado, se complementan pero carecen de la personalidad arrolladora de Statham y Rock. Menos mal que el personaje de Russell anda por ahí para dar una clase acelerada de lo que es molar y aprovecha sus escasos momentos en pantalla tal y como hizo en la anterior entrega.

Una cinta que no es de las mejores de este género, pero que al menos sirve para entretenernos durante sus dos horas y pico de duración. Aburrirse resulta imposible ya que apenas concede un momento de respiro a los espectadores. Sin ser la mejor de la saga, ese puesto está compartido por la 5 y 7 entrega, si que está cerca de ambas.

En resumidas cuentas:
Lo mejor: The Rock y Statham. El ritmo que Gray impone a la cinta.
Lo peor: lo desaprovechado que está el personaje de Theron.
La(s) secuencia(s): la de Nueva York y la pelea de Statham en el avión.
El momento: la fuga de prisión de Statham y The Rock.
La imagen: Dom llorando.
La frase: de una hostia te cambio el signo del zodiaco (Hobbs a Deckard Shaw)

A continuación el trailer:



miércoles, 19 de abril de 2017

libro: El que se esconde

El miedo forma parte de nuestras vidas. Todos tenemos miedo de algo: reptiles, a los espacios ya sean abiertos o cerrados o payasos son solo algunas de estas fobias. Pero tal vez sean la oscuridad y los fantasmas las más comunes, se tienen de pequeño y cuando crecemos las dejamos atrás. Aunque suele quedar un poso que hace que, cada vez que oímos un ruido en un lugar lóbrego, nos ponemos en tensión ante lo que puede acechar y que no podemos ver. Precisamente los espectros y las tinieblas son los elementos que forman parte de la entrada de hoy, un libro que hará que nuestra aprensión a la noche aumente bastante.

Escrito por Tony Jiménez, con prólogo de Jesús Cañadas, ilustraciones a cargo de Almu CJ y parte de un ensayo de Fernando Jorge Soto Roland, el libro nos cuenta como el periodista Patrick Rafferty de la revista de fenómenos paranormales Amazing World busca un reportaje que le haga famoso de nuevo. Por otro lado la terapeuta Katherine Wilcox lidera un grupo de personas conocido como Los Siete Pasajeros, en el que personas que han tenido experiencias con espectros puedan compartir sus experiencias. Sus caminos no tardarán en encontrarse, cuando las muertes comiencen a sucederse al aparecer una misteriosa caja que alberga un gran horror en su interior.

Sí en sus anteriores obras el autor se había atrevido con el pulp, los vampiros y los psicópatas, en la que es hasta ahora su última novela, sin contar su antología de relatos El guardián del miedo, se mete de lleno con una historia clásica de fantasmas. Y el espectro que aquí se nos presenta es uno que acojona que es un contento, tanto por su aspecto como por los actos que provocan la muerte de todos aquellos que se cruzan en su camino. Estos fallecimientos tienen lugar, en su mayoría, en el tercio final de la novela. Antes el espíritu ha disfrutado torturando a estas personas con visiones que derrumbarán su cordura.

El libro se puede comparar a un guiso. El autor pone todos los ingredientes, en este caso los protagonistas y las situaciones por las que pasan, a cocer a fuego lento y va aderezando la comida con un poco de picante, en este caso las muertes y las visiones. A medida que la novela va avanzando, todos los elementos empiezan a mezclarse hasta que hacia el final todo es llevado a ebullición. Es en este momento cuando todo alcanza el sabor perfecto, y que deja un más que agradable sabor de boca a todos aquellos que se han acercado a probar la nueva propuesta del cocinero. Y que demuestra que uno puede contar una historia vista muchas veces antes, pero que todo depende como lo hagas lo que hace que la misma acabe gustando más o menos.

Este es un libro que juega más con el suspense que con la sangre, pero cuando la misma aparece el autor no se corta un pelo a la hora describirnos el asesinato. Uno de ellos resulta muy impactante, y tal y como hiciera Sisí en las dos últimas entregas de Los Caminantes, las reglas están para romperse. Y aquí Tony las rompe de forma bastante sangrienta, y de nuevo volví a acordarme de sus ancestros. Sobre todo en la forma que ocurre, al autor le basta una frase para contarnos la muerte del personaje. Y a las pocas páginas nos describe como ha quedado una habitación después del asesinato. Baste decir que el color rojo está por todas partes.

Como decía unos párrafos atrás el fantasma disfruta jugando con la cordura de los pasajeros. Les hace enfrentarse a sus peores miedos, evoca sucesos ya pasados, y justo cuando parece que van a romperse para su juego. Lo que indica un gran nivel de sadismo, se alimenta de su sufrimiento y una vez se ha cansado del juego decide ponerle fin de la forma más trágica posible para sus víctimas.

Hacia el final del libro ocurre un giro de guión que pilla desprevenidos a los lectores. Y es aquí cuando se nos revela el origen de la amenaza. De donde surgió el fantasma y que tiene su origen dentro del folclore judío, este ser recibe el nombre de Dybbuk. Algo que, si no me equivoco, no había sido explorado antes dentro de las historias de terror patrio. Si bien ya conocía un mito de la cultura hebrea como El Golem, éste espíritu maligno me era totalmente desconocido.

Que Stephen King es una de las grandes referencias de Tony Jiménez es algo más que evidente. A lo largo de su obra el autor andaluz ha puesto diversos guiños al escritor de Maine. Y es algo que no se molesta en ocultar en absoluto. Ya sea citando personajes o situaciones, Tony se divierte dejando estas pequeñas pistas y homenajes a King. Pero no solo al creador de Carrie, sino también en un pequeño ejercicio de autohomenaje el malagueño cita anteriores personajes suyos. Pero también a aquellas películas o libros que le han servido a la hora de dar vida a su creación y que van desde Insidious al videojuego Outlast, tal y como nos confiesa el autor en sus notas dirigidas a los lectores.

Las ilustraciones que acompañan al libro son impresionantes y algunas de ellas causan mal rollo. En blanco y negro la creadora de las mismas ha sabido plasmar en los dibujos el ambiente tétrico y malsano de la novela. Dos de ellas ilustran dos de los momentos más terroríficos de la obra.

Parte del ensayo de Francisco Jorge sirve de complemento a la historia y ayuda a entender como las historias de terror y los seres que las pueblan han arraigado dentro del imaginario colectivo, ya sea a través de la literatura o el cine.

Pero hay que dar un pequeño tirón de orejas, si bien la editorial  Dilatando Mentes poco a poco se va haciendo un hueco dentro de los aficionados al fantástico en nuestro país en un momento de la novela se repite un párrafo, solo ocurre en una ocasión pero quita puntos a una edición muy cuidada en todos los aspectos.

Un libro que nos vuelve a demostrar la progresión de un autor al que hay que seguir, y que no para de darnos alegrías a sus seguidores con cada una de sus publicaciones. Una gran historia de fantasmas y que nos mantiene en vilo en no pocas ocasiones.




martes, 18 de abril de 2017

libro: En el patio

El mundo del cine y la literatura tiene buenos ejemplos del género carcelario que nos ofrece, en la mayoría de los casos, una visión dramática de la vida de los reclusos dentro de esta edificación. La entrada de hoy vuelve a estar ambientada dentro de una penitenciaria, en donde los caminos de los reclusos se entrecruzan en la prisión San Quintín en los años 60.

Escrito por Malcolm Braly en los años 60 y con epílogo de Jonathan Lethem, la novela es un mosaico de las relaciones que establecen dentro de los muros de la penitenciaria de San Quintín, lugar gobernado por Hielo Willly y que cuenta con la ayuda de Nunn, Sociedad Rojo y Gasolino que es quién se encarga de cobrar las deudas que otros reclusos adquieren con el criminal. Pero los lectores también se encuentran con otros reclusos como el sociopata Palo, líder de una banda imaginaria, y los más tranquilos Juleson o Manning.

Tal y como ocurría con Edward Bunker, Malcolm Braly conoce de primera mano como es la vida en prisión. El autor utiliza su experiencia para mostrar a los lectores, un lugar donde apenas hay sitio para la esperanza y nos presenta una sociedad interna en donde el empleo en el que pasar las horas, el ejercicio, la importancia de hacerse un nombre dentro de los muros, los sobornos o los trapicheos no son tan diferentes al mundo exterior del que estos hombres han sido aislados al cometer su delito.

Cada una de las historias de los reclusos son narradas por separado a los lectores, pero pronto cada una de ellas comienzan a converger en un solo punto. Poco a poco Braly ha ido tejiendo una telaraña,  y los lectores han caído en ella sin darse cuenta. Nos ha ido atrapando de manera sutil con las historias de sus protagonistas, y cuando nos queremos dar cuenta ya resulta imposible escapar de la lectura.

Braly apenas nos muestra escenas donde la violencia física hace acto de presencia, salvo alguna que otra escena suelta, para centrarse más en la psicología de los personajes. Al autor le importan más sus actos y la forma en que se relacionan. A través de los 22 capítulos que integran el libro, el escritor nos ofrece una breve historia de los principales protagonistas de la novela, y los motivos que les hicieron acabar entre rejas. Braly se centra poco en su pasado y lo hace más en el presente y en su día a día en la prisión, que es lo que de verdad le importa.

Al hablar del género carcelario resulta imposible no hablar a la vez de la autoridad que vigila a los presos. Pero aquí las figuras del alcaide y los guardias quedan en un segundo plano, hasta que a raíz de un suceso ocurrido con uno de los presos las figuras autoritarias comienzan a ganar más importancia, especialmente el capitán de los guardias. Los trabajadores del estado tan solo pueden intervenir ante los hechos graves, mientras tanto permanecen alejados de este universo que intentan controlar pero que no consiguen hacerlo.

De igual forma existen otros elementos que permanecen unidos a la cárcel. Uno de ellos es la homosexualidad, evidente en algunos casos como en Sociedad Rojo o reprimida como en Hielo Willy. En la prisión los hombres echan de menos el contacto con otro cuerpo, por lo que han de acudir a otros hombres para volver a sentirlo. Unas veces de forma consentida con el otro preso, otras recurriendo a la violencia. Pero al hablar de prisión es hacerlo también de cigarrillos, que funcionan como moneda de cambio en las apuestas que tienen lugar en la penitenciaria; de la lucha que se establece por querer derrocar al rey que domina el mundo de los criminales o de los delincuentes que no conocen otra vida que no sea la que hay dentro de estos muros.

Con un estilo narrativo ágil y en ocasiones no exento de un humor bastante irónico, Braly nos ofrece una gran novela acerca de la vida en prisión en el San Quintín de los años 60. Algo que me sorprendió fue la ausencia de negros en la misma y que el tema del racismo apenas se aborde, algo que por el contrario si hizo Bunker en algunas de sus obras. Pero es algo que se puede pasar por alto, si uno no es demasiado quisquilloso con las obras ambientadas en la cárcel.

Sí os gustaron las novelas de Edward Bunker y las cintas de temática carcelaria os gustan, no lo dudéis y dadle una oportunidad. Seguro que no os arrepentiréis.