domingo, 13 de agosto de 2017

película: Rey Arturo, la leyenda de Excablibur

La figura del Rey Arturo ha sido adaptada en diversas ocasiones, ya sea en imagen real o en forma de dibujos animados a la gran pantalla. A través de las diversas cintas hechas sobre su figura, los espectadores han conocido diversas facetas suyas, de la musical de Camelot, a la más divertida de  Los caballeros de la mesa cuadrada y sus locos seguidores a la más épica, y famosa, de Excalibur. El pasado viernes se estrenó en nuestras pantallas el último acercamiento a este personaje, tras varios meses de retraso con respecto a su estreno norteamericano, un batacazo en taquilla y críticas negativas. Así pues veamos si es tan horrible como dicen o en realidad no es para tanto.


Dirigida y escrita por Guy Ritchie, la cinta nos cuenta como Arturo (Charlie Hunnam) es un joven huérfano criado en un prostíbulo y con contactos con los bajos fondos de Londinium. Al extraer la espada Excalibur de la roca donde está enterrada, Arturo tendrá que hacer frente a su destino y arrebatar el trono a su malvado tío Vortigern (Jude Law).

Tras las numerosas críticas negativas y batacazo en taquilla, el viernes fui a ver la película con expectativas bajas. Y he de decir que, si bien la cinta no es perfecta ni pasara a la historia del cine, en realidad no es tan mala como la pintan. Cierto que hay aspectos que mejorar, pero la película me entretuvo que es lo que le pedía. El acercamiento que Ritchie ha hecho a la figura de Arturo no está mal, el realizador inglés nos ha querido contar el origen de su leyenda y de como formó su alianza con los caballeros de la mesa redonda.
Como no podía ser de otra forma la magia está presente a lo largo del film, ya sea con un comienzo que recuerda, y mucho, a las dos últimas entregas de El señor de los  anillos, con la magia negra de Vortigern, con la ayuda de la bruja encarnada por Astrid Bergés-Frisbey y por supuesto con Merlin, quien a pesar de hallarse ausente en la película es nombrado y resulta clave en la leyenda de Excalibur.

Uno de los aspectos negativos en la cinta resulta el uso del montaje acelerado y ralentizaciones, una de las señas de identidad del realizador inglés. Si bien éste funciona en otros filmes como Snatch o Lock and Stock, aquí  no está acertado.  Esto provoca que su uso en determinadas secuencias resulte fallido, y en ocasiones puede llegar a marear al espectador. Un par de veces no está mal, pero Ritchie abusa de uso varias veces a lo largo del metraje. Y esto hace que la película se resienta de ello.

Otro de los elementos negativos a destacar es el uso, y en ocasiones abuso, de los efectos digitales. Éstos se centran más en parecer espectaculares, cuando en realidad lo que hacen es restar enteros al producto. Aquí, como en muchas producciones actuales, se preocupan más en lucir bien y bonito que en cuidar la historia. Una película no es solo efectos creados por ordenador, ha de tener una trama más o menos interesante y que consiga enganchar a los espectadores. Aquí por desgracia no ocurre.

Y por último el protagonista no resulta muy carismático. Hunnam parece ser que esté interpretando a Jax, su personaje en Hijos de la anarquía, una vez más que en ofrecer su propio punto de vista acerca del monarca inglés. Aquí vuelve a interpretar a un macarra, salvo que en vez de hacerlo en el siglo XXI lo hace en el I. Es una pena, puesto que Hunnam ha dado muestras de su faceta más dramática en otros títulos como Hooligans o la más reciente Z: la ciudad perdida. Aquí no hay apenas progresión dramática, el personaje de Arturo apenas sufre evolución. Pasa de ser un proxeneta a ser rey en un abrir y cerrar de ojos. Esto hace que el personaje no resulte del todo creíble.


Pero  no todo van a ser cosas negativas. En primer lugar hay que destacar a sus actores secundarios, entre los que destaca Aidan Guillen, inolvidable Meñique en Juego de tronos, Djimon Hounsou o un Eric Bana que aprovecha sus escasos momentos en pantalla como el padre de Arturo. Todos ellos aportan su buen hacer y resultan más carismáticos y creíbles que el protagonista, sobretodo en el caso de Guillen que con su carisma y cinismo roba cada una de las escenas que comparte con Hunnam.
En segundo lugar destacar la interpretación de Law. El intérprete inglés sabe dotar a su personaje de las dosis necesarias de maldad, carisma y sex appeal a un malo que es de lo mejor de la cinta. Tiene para sí algunos de los mejores momentos, y resulta lo bastante cabronazo para desearle la peor de las suertes. Un gran villano que se come al héroe.

Y por último es que no aburre. No es de los mejores trabajos de Ritchie, pero está lejos de ser el horror que muchos dicen. Cumple con su función de entretener, y con eso basta. También hay que ser conscientes de lo que se va a ver, es decir, cine palomitero  y sin ninguna pretensión salvo la de hacer pasar un buen rato a la audiencia. Lo que no quita para que se hubiesen podido mejorar algunos aspectos de la producción. Si éstos se hubieran mejorado, el resultado final hubiese sido distinto y su batacazo, tanto crítico como comercial, menor.

Un blockbuster para pasar el rato y poco más. Si queréis ver a un rey Arturo en condiciones, nada como ver la cinta de Boorman Excalibur, donde se nos ofrece un gran acercamiento a esta leyenda.

En resumidas cuenta:
Lo mejor: Jude Law y Aidan Guillen.
Lo peor: la falta de carisma de Hunnam, el montaje de algunas escenas y el abuso de los efectos digitales.
La suma: Juego de tronos + El señor de los anillos + Lock and Stock = Rey Arturo, la leyenda Excalibur.
El momento: la entrada de Arturo en Londinium al ritmo de The devil and the huntsman de Sam Lee y Daniel Pemberton.
La imagen: Arturo extrayendo Excalibur.
La secuencia: la huida de Arturo y sus aliados por las calles de Londinium.

A continuación el tráiler:



jueves, 10 de agosto de 2017

película: Aventuras en la gran ciudad

Los años 80 fueron una época dorada para el cine de acción y aventuras, infantil, drama y familiar. Numerosas producciones que se estrenaron en esta década son clásicos actuales. Pero también de vez en cuando, se estrenaban cintas bastante entretenidas que hoy día apenas son reconocidas. Es lo que ocurre con la entrada de hoy, que fue dirigida por uno de los cineastas más famosos de estos años y protagonizada por una actriz muy famosa en aquellos años, sobre todo a raíz de su participación en Karate Kid. Una película que nos muestra lo arriesgada que puede ser la profesión de canguro.


Dirigida por Chris Columbus, la cinta nos contaba como tras ser plantada por su novio la joven Chris Parker (Elisabeth Shue) accede a cuidar a unos niños. Lejos está de imaginar las aventuras que van a vivir, cuando la canguro decide ir a buscar a su amiga Brenda (Penelope Ann Miller) a la estación de autobuses de Chicago.

Es una pena que este film no sea más recordado. En la dirección tiene a Chris Columbus, que pocos años más tarde estaría a cargo de Solo en casa y su secuela, así como de las dos primeras partes de Harry Potter. Aventuras en la gran ciudad supuso su debut en la dirección, tras haberse hecho cargo de los guiones de Los Goonies o Gremlins, ambas apadrinadas por Steven Spielberg. Y desde luego que no podía haber debutado mejor. Algo se le debió de pegar a Columbus de trabajar al lado del rey Midas de Hollywood, puesto que sabe dotar de ritmo y humor a esta simpática comedia

Elisabeth Shue hace aquí uno de sus papeles más divertidos. La actriz está perfecta como canguro a la que la situación le sobrepasa, pero que sabe anteponerse ante las dificultades que le van surgiendo a lo largo de una noche difícil de olvidar. Desde que comienza la noche hasta que acaba el turno de cuidar a los niños, la canguro sufre una evolución y madura en un breve espacio de tiempo. Además resulta imposible no enamorarse de ella en la secuencia que abre el film, en la que hace un gran playback del tema Then he kissed me del grupo The Crystals. Dos escasos minutos le bastan a la actriz para meterse al público en el bolsillo, y de paso enamorar a los niños y adolescentes de la época tal y como se puede apreciar a continuación:


Shue es la cara más conocida de un reparto, en el que nos encontramos en roles secundarios a caras conocidas como la de Vincent D'Onofrio en el rol de Dawson y Bradley Whitford como Mike, la pareja que deja plantada a Chris. Si bien esta cinta no tiene más caras conocidas no importa, se basta del carisma de Shue y de los niños, que no resultan asesinables, para sostener una película con la que pasar un buen rato.


Una de las secuencias que mas me gustan de la película, es la que tiene en el club de blues en donde se refugian nuestros protagonistas huyendo de unos mafiosos. Para salir airosos del paso, la canguro y los chicos tendrán que improvisar un blues acompañados a la guitarra por Albert Collins tal y como podéis comprobar a continuación:


Esta es una cinta que me gusta mucho, el ritmo no decae en ningún momento, los golpes de humor están bien conseguidos y las breves escenas de acción consiguen mantener la atención al espectador. No necesita de nada más para resultar entretenida, es un tipo de cine familiar basado en una idea original y que no está basada en ningún libro. En los ochenta el cine destinado a un público familiar, se basaba en su mayor parte en una premisa original y que conseguía llamar la atención del público. Y esto desde luego se agradece.

Además en su banda sonora cuenta con canciones entre otros de Iggy Pop, los Rolling Stones o Muddy Waters. El encargado de la partitura es Michael Kamen, famoso compositor por haber compuesto entre otras Jungla de cristal o Robin Hood: príncipe de los ladrones.

No es ninguna obra maestra, ni pretende serlo. La película fue hecha con una sola intención, la de hacer pasar un rato entretenido. Y el objetivo lo cumple sobradamente. Es un film muy ligero, cuyo metraje pasa en un suspiro y que nos devuelve a los tiempos del videoclub. Cuando cualquier novedad en las estanterías era bien recibida, para comentarla al día siguiente con los compañeros en el patio y recomendar su visionado.

Un film a reivindicar, muy entretenido y una de esas pequeñas joyas ocultas dentro del cine de los 80.

En resumidas cuentas:
Lo mejor: la dirección de Columbus y el trabajo de Shue.
Lo peor: nada destacable.
La(s) secuencia(s): además de la del club, la huida de la guarida de los famosos.
Lo(s) momento(s): Sara colgada de un edificio y el encuentro con Dawson.
La imagen: la que cierra el film.
La frase: nadie sale de aquí sin cantar un blues (Albert Collins a Chris)

A continuación el tráiler:

martes, 8 de agosto de 2017

película: Leviathan el demonio del abismo

Que Hollywood estrene dos cintas con una temática parecida no resulta novedoso en absoluto. Baste recordar los años en los que se lanzaron cintas como Volcano y Un pueblo llamado Dante's Peak o Deep Impact y Armageddon. Es lo que ocurrió en 1989, cuando se estrenaron Profundidad 6 y la cinta que hoy comentamos. Una entretenida producción de serie B y que merece reivindicarse como un aceptable entretenimiento.


Dirigida por George Pan Cosmatos y escrita por Jeb Stuart y David Peoples, la cinta nos cuenta como una expedición minera en el fondo del océano Atlántico está a punto de subir a la superficie. Pero el hallazgo de un buque ruso y de un tesoro que uno de los miembros lleva al complejo, desatará el terror y la lucha por la supervivencia de los hombres y mujeres que forman la expedición.

Simpática cinta de serie B que cuenta con cuatro elementos a destacar. El primero de ellos es la realización de su director. Si bien Cosmatos nunca va a pasar a la historia del cine como uno de sus grandes realizadores, si sabe como ofrecer a los espectadores un buen film y hacerlo entretenido. Si por algo se caracteriza el que fuera director de Cobra, es por su buena labor tras las cámaras y el ritmo que sabe imprimir a sus producciones. Cosmatos sabe como hacer la película entretenida con un argumento para nada novedoso. El argumento bebe, y mucho, de Alien. y La cosa. El realizador maneja de forma efectiva el suspense, y consigue ofrecer a los espectadores noventa minutos que pasan volando.

El segundo de los elementos es el guión escrito por Stuart y Peoples. Ambos guionistas cuentan con un buen puñado de buenos filmes a sus espaldas. Stuart fue el autor de los libretos de Jungla de cristal o El fugitivo, mientras que Peoples tiene en su haber los guiones de Blade Runner o Sin perdón. Tal y como se puede comprobar, ambos saben crear historias bastante interesantes. Tal vez este guión no esté entre los mejores de sus respectivas carreras. Como ya he dicho la idea sobre la que parte el film no resulta novedosa en absoluta. Los personajes son clichés andantes y se sabe de antemano cual será su destino. Y a pesar de ello, ambos guionistas consiguen atrapar a los espectadores con una historia ya vista, pero contada de una forma que resulte interesante para los espectadores.

El tercero es su reparto, integrado por un grupo de intérpretes conocidos por los aficionados al cine y que tuvieron su momento de fama durante los años 80 y 90. Así nos encontramos en el reparto con Peter Weller, Amanda Pays, Richard Crenna, Daniel Stern, Héctor Elizondo, Meg Foster o Ernie Hudson que son las caras más famosas del elenco. Algunos de ellos ya habían trabajado de forma anterior en cintas de acción, como en los casos de Weller y Crenna, mientras que Elizondo debutaba en este género. Todos ellos realizan sus papeles de forma convincente, cada uno en su rol: Weller como el líder, Stern como el típico salido o Foster como ejecutiva cabrona. Ninguno realiza ninguna actuación memorable, pero por lo menos no dan vergüenza a la hora de recitar sus diálogos.


El cuarto, y no por ello menos importante, es el diseño de la criatura llevado a cabo por el estudio de Stan Winston, responsable del diseño de Depredador, y por el diseño de producción a cargo de Ron Cobb, Conan el bárbaro, Ya solo por la labor de estos dos genios ya merece la pena darle una oportunidad al film. Ambos son grandes expertos en cada uno de sus campos, y eso es algo que se nota en la película. El diseño de la criatura es bastante efectivo, así como los efectos de maquillaje en los que el monstruo va haciendo estragos entre la tripulación minera. Sin ser una de las grandes creaciones del estudio de Winston, la criatura si consigue dar miedo que es de lo que se trataba. Y por supuesto está hecha de forma artesanal, sin necesidad de efectos por ordenador.
En cuanto a Cobb sabe como crear un ambiente claustrofóbico dentro de la plataforma subacuática, con sus recovecos donde el monstruo puede estar escondido o los pasillos interminables por los que los protagonistas tendrán que huir y salvar sus vidas.
Por último mencionar la partitura a cargo de Jerry Goldsmith, que aporta su buen hacer y sabe dar las notas necesarias de suspense y acción a una producción de estas características.

Tal y como se puede ver, la  cinta cuenta con elementos a su favor y aún así no termina de tener buena nota en diversas páginas web. La razón pueda encontrarse en que su argumento sea una mezcla de las cintas ya mencionadas hace unos párrafos, que la labor de Cosmatos no acabe de convencer a todo el mundo y que para muchos la labor interpretativa de los actores sea justita. Es decir, lo que para mi son los elementos por lo que merece rescatarse. A mi es una cinta que me entretiene, cumple como cine de evasión y no resulta aburrida en ningún momento.

Una cinta que merece un visionado y una oportunidad. Si lo hacéis no os arrepentiréis.

A continuación el tráiler:



lunes, 7 de agosto de 2017

especial: el camino a Los Defensores

El próximo 18 de agosto la plataforma Netflix estrena la serie Los Defensores, que supondrá la unión de estos cuatro héroes urbanos para enfrentarse a la amenaza que supone la villana Alexandra, encarnada por Sigorney Weaver, y la banda de La Mano, ya vista en Iron Fist y Daredevil. Para ello hoy en el blog voy a hablar de forma breve de cada una de estas series, y expresar mi opinión sobre cada una de las mismas.



 
Daredevil: estrenada en 2015 y la única, hasta ahora, que cuenta con dos temporadas. La serie nos cuenta la lucha del abogado ciego Matt Murdock  (Charlie Cox) y su lucha contra el crimen en la cocina del infierno de Nueva York bajo la identidad de Daredevil.
Una de las mejores series de superhéroes estrenadas últimamente, y uno de los buques insignia de Netflix. Una serie adulta, con una buena historia y con unas buenas interpretaciones por parte de sus actores. Sobre todo hay que destacar la labor llevada a cabo por Vincent D'Onofrio, encarnando a un muy fiel Wilson Fisk, verdadero nombre de Kingpin, y el enemigo por excelencia de Daredevil, y de John Bernthal como Frank Castle, alias El Castigador. Cuya aparición y aceptación en la segunda temporada entre la audiencia fue tal, que contará con su propia serie a estrenarse a finales del presente año-
Peleas bien coreografiadas y las dosis justas de humor y drama, dan como resultado una gran serie que ha sabido reflejar de forma fiel en la pequeña pantalla las aventuras de uno de los personajes más famosos de Marvel.
Lo que diferencia a Daredevil de las otras series de superhéroes de la cadena, es que Murdock quiere ser un héroe y salvar la cocina del infierno del crimen. Algo que Jessica Jones, Daniel Rand, el verdadero nombre de Puño de Hierro, y Luke Cage aceptan a su pesar. Ellos no buscan ser héroes, se ven forzados a serlo debido a las circunstancias.
Una gran serie tanto para los amantes de las series de acción, como de los superhéroes en general y que va como un tiro. Engancha desde el principio y cuenta con un par de peleas, que para si las quisieran algunas producciones de acción actuales.
A continuación la intro:




Jessica Jones: estrenada en 2015, la serie nos contaba como tras su encuentro con el villano Killgrave (David Tennant), Jessica Jones (Krysten Ritter) decide abrir su propia agencia de detectives en Nueva York. Pero los caminos de Kilgrave y Jones no tardarán en volver a cruzarse.
Serie con un tono mucho más oscuro y deprimente que Daredevil. Jones es un personaje que sufre de estrés postraumático y decide ahogar sus penas en alcohol. Nuestra protagonista está rota por dentro cuando la serie comienza, a pesar de su aparente fortaleza exterior y de que todo le da igual, en realidad no es así. Es un personaje al que le hace falta mucho cariño, el cual encuentra tanto en su amiga Patricia "Trish" Walker (Rachael Taylor) y Luke Cage (Mike Colter) con quien iniciará una relación sentimental.
A diferencia de Daredevil, el ritmo de Jessica Jones es mucho más pausado. Los personajes y las relaciones entre ellos priman por encima de la acción, que haberla hayla pero queda en un segundo plano. Tal vez por esto la serie no tuvo la misma aceptación que Daredevil. La serie queda más cerca del neo noir que de la acción. Jones usará sus habilidades, fuerza y resistencia sobrehumana, además de su intelecto, para luchar contra Kilgrave y su habilidad para manipular a las personas.
A mi es una serie que me gustó, Ritter hace un muy buen papel de un personaje autodestructivo, que en diversas ocasiones transmite más con una mirada que con una frase.
Jones no busca ser heroína, se ve forzada a serlo y su cruzada contra Killgrave es de carácter personal por todo lo que le hizo pasar al estar bajo su influencia.
Es una serie que merece una oportunidad, pese a que no alcance el nivel de Daredevil.
A continuación la intro:




Luke Cage: estrenada en 2016, la serie nos contaba como Luke Cage (Mike Colter) intenta vivir una vida tranquila en Harlem. Pero la irrupción del mafioso Cottonmouth (Mahershala Ali) le llevará a reconsiderar su postura, y luchar por liberar a Harlem del criminal.
Serie con un ritmo mucho más dinámico que Jessica Jones, y con un protagonista con mucho carisma. Colter impone con su presencia física, y sabe componer un personaje que está marcado por la tragedia y de un pasado que vuelve para atormentarle.
Toda la serie supone un homenaje a la blaxpoitation, género cinematográfico destinado al público afroamericano, tanto por estar ambientado en Harlem como por la escasa presencia de personajes caucásicos a lo largo del show.
En la serie hay que destacar la presencia de Alfre Woodar como Mariah Dillar, una gran villana cuya ambición y sed de poder suponen una gran amenaza para nuestro protagonista y de Erik LaRay Harvey como Willis Stryker.
Serie que cuenta con altibajos, al igual que ocurría con Jessica Jones y también con Iron Fist, lo que hace que no sea tan redonda como Daredevil. Y es que el principal problema de Luke Cage, Iron Fist y Jessica Jones es, precisamente, Daredevil. El show protagonizado por Charlie Cox puso el listón muy alto, esto hace que el resto de series de superhéroes sean miradas con lupa.
Esto no quiere decir que la serie sea mala en absoluto, dista mucho de serlo. A mi me pareció entretenida, con algunos momentos que dejan con la boca abierta, y que cumple como entretenimiento.
A continuación la intro:





Iron Fist: estrenada en 2017 la serie nos contaba como tras una ausencia de varios años perdido, Daniel Rand (Finn Jones) regresa a Nueva York para retomar el control de la empresa de su padre, y enfrentarse a la banda de La Mano. Para enfrentarse a los criminales Danny se valdrá de su habilidad con las artes marciales y del poder de convocar al puño de hierro. Además contará con la ayuda de Colleen Wing (Jessica Henwick).
Tal vez la serie más floja de los héroes de Netflix, lo que no quiere decir que sea mala. Dos son los principales problemas de este show. El primero es la casi total ausencia de peleas en lo que se supone es uno de los mayores expertos en artes marciales de Marvel. Las mismas aparecen con cuentagotas, y cuando lo hacen uno espera más. De nuevo la sombra de Daredevil es alargada.
El segundo es que tarda en arrancar. Hasta el tercer o cuarto episodio no empieza a ponerse interesante. Esto hizo que mucha gente desistiera de verla, lo que sin duda jugó en su contra. Puesto que luego poco a poco va cogiendo velocidad, hasta llegar a una conclusión que nos hace querer ver su segunda temporada. Al igual que ocurrió con el final de Luke Cage.
Sin duda el personaje de Madame Gao (Wai Ching Ho) es de lo mejor de la serie. Es alguien que basa su amenaza en la inteligencia y en la capacidad de la manipular a todos aquellos que se cruzan con ella. Tal y como puede comprobar Danny en diversas ocasiones a lo largo del show.
Una serie que merece una oportunidad y con la que hay que tener paciencia. Una vez empieza lo interesante engancha.
A continuación la intro:



Además del escenario de Nueva York, el otro elemento en común entre todas las series es Claire Temple (Rosario Dawson) y el único personaje secundario que se ha dejado ver en cada uno de los shows.

Esperemos que Los Defensores cumpla las expectativas. A tenor de los avances vistos, la serie pinta bien. La respuesta el próximo 18 de agosto.

A continuación el tráiler:


sábado, 5 de agosto de 2017

pelìcula: Transformers, el último caballero

Cuando voy a ver una superproducción intento no dejarme influir demasiado por las malas críticas, para no ir con un mal concepto de la cinta antes de proceder con su visionado. Aún cuando la gran mayoría de las mismas coinciden en poner mal al film en cuestión. Y pese a esto sigo dando un pequeño voto de confianza, ya se sabe que crítica y público no suelen coincidir en lo que a películas, ya sean taquilleras o no, se refiere. Pero en esta ocasión no puedo estar más de acuerdo a la opinión de los críticos. Ayer vi la última entrega de los Transformers, y la experiencia no pudo resultar más soporífera tal y como voy a explicar a continuación.


Dirigida de nuevo por Michael Bay, el argumento de la cinta nos descubre la llegada de los Transformers a la época del Rey Arturo y su posterior lucha contra los Decepticons en nuestra época. Para ello nuestros héroes contarán con la ayuda de Cade Jaeger (Mark Wahlberg), un lord inglés (Anthony Hopkins) y una profesora de Oxford (Laura Haddock) contra Megatrón y los suyos.

Si ya la anterior entrega me aburrió mucho, decidí darle un nuevo voto de confianza a su realizador. Pero esta quinta parte ha resultado ser peor que la cuarta. Actores con el piloto automático puesto, tan solo Hopkins parece saber donde se ha metido, chistes sin ninguna gracia y una dirección plana, muy alejada de Dolor y Dinero y 13 horas: los soldados secretos de Bengasi, hacen de esta película uno de los peores filmes del realizador estadounidense.

Tres son los grandes problemas de la cinta. El primero reside en la interpretación de sus actores. Cuando tu ves una película, sea del género que sea, te importa lo que les pase a sus protagonistas. Te sientes atrapado por su historia, y por las diversas peripecias por las que pasan hasta la conclusión de la cinta. Aquí no ocurre nada de eso, no logras conseguir conectar con ninguno de ellos, al menos en mi caso, y te importa un comino quien vive y quien muere. No estoy pidiendo que hagan actuaciones dignas de Oscar, pero coño al menos atrae la atención de la audiencia. Wahlberg apenas varía de expresión en todo el metraje, cuando ha demostrado ser un buen actor, la chica está para lucir palmito y Hopkins es el único personaje que te importa lo que le pase.

El segundo problema está en el guión. No pido que esté lleno de grandes frases o discursos, pero hazlo entretenido. Estamos hablando de una película de acción, que se puede resumir en la frase robots dándose de hostias contra otros. Pero es que la historia no está bien contada, y eso que el argumento no podía ser más simple. Los supuestos golpes de humor, por llamarlo de alguna manera, en vez de causar risa dan vergüenza ajena. Y las pequeñas gotas de drama, en vez de conseguir emocionar, provocan el mismo efecto que si estuvieses viendo el Teletexto. Y ya lo de meter al rey Arturo y más adelante a los nazis es de traca.

El tercer problema es la realización de Michael Bay. Es un director por el que tengo simpatía, y que me ha hecho disfrutar con la gran mayoría de sus películas. Pero aquí y en la anterior entrega de Transformers, nada parece quedar del realizador de La roca o Armageddon. Tal vez esté quemado por haber dirigido las cinco partes de la saga y esté harto. Esperemos que deje de lado ya a los robots y vuelva a ofrecernos cintas tan interesantes como las ya mencionadas 13 horas y Dolor y dinero. O que por lo menos se tome un descanso y vuelva con más ganas a dirigir. La sensación que da su labor tras las cámaras es la de estar aburrido, y eso es algo que se transmite a la audiencia.


Los efectos especiales es de lo poco que se salva. Algo normal tratándose de una producción de estas características. Si encima los efectos digitales se notan y dan vergüenza apaga y vámonos. Pero esto no basta para compensar todo lo malo dicho anteriormente. Los efectos especiales no te van a salvar una película, por muy espectaculares que estos sean. Si detrás de ellos no hay una historia interesante, una buena dirección o unas buenas actuaciones se desmorona como si se tratara de un castillo de naipes. Es un producto vacío.

Es una película aburrida, no aporta nada en absoluto. Su duración resulta excesiva y tan solo quieres que se enciendan las luces y olvidar que la has visto. Que una película de acción sea aburrida es delito, y más viniendo de quien viene. Hay personajes que aparecen y desaparecen porque si, ya sean humanos o robots. Situaciones alargadas en exceso, y tantas preguntas que te haces mientras la ves que serían demasiado extensas como para plantearlas aquí. Y que encima lo dejen abierto para otra futura entrega es de traca. Esperemos que el siguiente realizador intente aportar algo a una saga, que debió concluir en su tercera entrega.

No la recomiendo ver en absoluto, hay otras películas que ver y con las que sin duda pasaréis un rato más entretenido que con esto. Y si alguien os dice de ir a verla, recordad el consejo de Gandalf:


A continuación el tráiler:





jueves, 3 de agosto de 2017

libro: Rojo y oro

Los mitos griegos han supuesto  una gran atracción. Ya sea en el cine, en forma de documentales o series, el atractivo que suponen las aventuras de los héroes y dioses olímpicos siempre han servido de acicate a los lectores para disfrutar con las peripecias de Teseo y compañía. Es en este mundo de intrigas, tragedias y gestas donde se desarrolla la acción de la entrada de hoy. Donde los dioses juegan un papel primordial y los sentimientos de los personajes tienen bastante importancia, tanto en el bando humano como en el de las divinidades.


Escrito por Iria Parente y Selene Pascual, el argumento del libro es el siguiente: Orión, dios de la vida e hijo de Eris, quiere iniciar una revolución en el Olimpo y destronar a Hera con la ayuda de otros dioses. Para ello se servirá de la ayuda de Asteria, apodada la amazona roja y que le ayudará a revivir a su madre Eris atrapada en un laberinto.

Y poco más puedo decir sin destripar nada más del argumento. Cuanto menos avance de la trama mejor. Puesto que varias son las sorpresas y giros de guión, que esperan a todos aquellos que se adentren en las peripecias de ambos protagonistas. Dos personajes marcados por la tragedia, y que se necesitan mucho el uno al otro. Más de lo que en un principio les gustaría reconocer. Sus personalidades no podrían ser más distintas, por lo que aquí se cumple el famoso dicho "los polos opuestos se atraen".

Orión es el dios de la vida e incapaz de hacer daño. A pesar de ello guarda un sentimiento de rencor hacia Hera, tanto por lo que le hizo a su madre como por el comportamiento que tiene con él. En su viaje para cumplir su plan, su comportamiento irá cambiando poco a poco. Su confianza aumentará, pero también su cordura se verá puesta a prueba en un par de ocasiones. Estos golpes, en vez de minar su moral, la aumentará. Tal vez carezca de la fuerza física de otras divinidades o héroes griegos, pero en cuanto a su voluntad y fe demuestran ser férreas.

En cuanto a Asteria solo conoce la tragedia, la muerte y la venganza. Tragedia de verse arrancada de su hogar y haber perdido a sus hermanas amazonas. Ya sea en la batalla que llevó a su captura o las que han perecido en la arena para disfrute del Emperador, quien tiene a Asteria a su campeona y máxima atracción. Muerte de dejar tras de si un importante rastro de cadáveres, y venganza contra la figura del Emperador. En Asteria apenas hay lugar para el amor o los buenos sentimientos. Algo que cambiará cuando conozca a Orión y posteriormente a la semidiosa Ligeia.

En este libro las autoras nos presentan a los dioses como seres vengativos, rencorosos y que se mueven por su propio interés, salvo casos excepcionales como los de Demeter o Hestia. Si no fuera por su inmortalidad y poderes, podrían ser seres humanos. El ejemplo más claro queda reflejado en cuatro de los dioses más importantes del Olimpo. Zeus, Hera, Eris y Hades tienen mucho que decir en el libro. Precisamente es Eris, diosa de la discordia, el detonante de todos los acontecimientos que se van sucediendo.

La novela se encuentra estructurada en cantos, narrados en tercera persona que emulan a los coros que servían de introducción a los actos de las tragedias griegas, y que resultan un complemento ideal para la narración en primera persona por parte de los protagonistas. Algo que va unido a las figuras de sus autoras, quienes se sirven de este recurso literario a la hora de construir sus aventuras. De nuevo ambas escritoras consiguen hacer vivir a los lectores un carrusel de sentimientos.

Varios son los momentos a destacar dentro de la obra. Particularmente me quedaría con tres. El primero sería la parte del laberinto, y que marca un antes y un después en el devenir de los acontecimientos. El segundo es el encuentro en el templo de Ligeia entre Asteria y Zeus, y que marcará un nuevo giro en la trama. El tercero es su conclusión. Por supuesto hay muchos más, pero estos tres fueron los que más me gustaron. Por el cambio que supone en la trama y por como afecta a nuestros protagonistas.

Algo que me sorprendió, fueron las numerosas escenas sangrientas repartidas a lo largo del libro. No son pocas las ocasiones en que las espadas hacen acto de aparición, y los estragos que hacen entre aquellos que prueban el acero. En esta novela, ambas autoras han dado rienda suelta a su vena más sangrienta y demuestran saber crear escenas bastante impactantes.

Si la narración no resultase atractiva de por sí, las ilustraciones que acompañan a la historia a cargo de Mar del Valle suponen el complemento perfecto a lo que estamos leyendo. Estos dibujos ilustran algunos de los momentos más importantes de la novela. En un gran blanco y negro, la ilustradora nos ayuda a visualizar, aun mejor, estos instantes. Para muestra un botón.


Tal y como indicaba hace unos párrafos, esta es la obra que más me ha gustado de las que hasta ahora han publicado ambas autoras. La razón principal cabe encontrarse en que toda la mitología griega me ha gustado desde siempre. Y de paso ha permitido el descubrimiento de alguna deidad que desconocía, como ocurrió en el caso de Algos personificación del dolor, ya sea físico o emocional.

Un gran libro recomendado para todos aquellos que les gusten las historias ambientadas en la antigua Grecia, con dioses y héroes de por medio.

martes, 1 de agosto de 2017

música: peores covers vol.2

Hoy de nuevo vuelvo a traeros versiones de canciones realizadas por grupos y artistas, cuyo resultado final fue bastante discreto, siendo magnánimos. Estos temas distan mucho de superar o acercarse al original y consiguen el efecto contrario. Pero si la intención de los que versionan era, la de mejorar el original, su objetivo lo han cumplido de sobra. La entrada de hoy ha sido realizada en colaboración con el grupo de Facebook Crónicas de Nantucket, cuya aportación ha resultado bastante valiosa para traeros esta entrada. Aquí os dejo el enlace para que la visiteis: https://www.facebook.com/groups/592962380859792/

Canción: Sad eyes. Artista original: Bruce Springsteen. Estas dos palabras ya deberían bastar. El boss, el jefe del rock and roll no ha parado de regalarnos temazos a lo largo de su carrera. Este es uno de ellos, una preciosa balada y una de sus canciones más románticas.



Artista que realiza la versión: Enrique Iglesias. Poner en una misma línea a Springsteen y a Iglesias es poco menos que sacrilegio. El artista intentó dar otro toque a esta balada y lo hizo, pero por el lado negativo. Sin pasión, sentimiento, ni nada.



Canción: Smells like a teen spirit. Artista original: Nirvana. Uno de los himnos por excelencia de la banda de Cobain. Un tema cargado de rabia y uno de los himnos grunge por excelencia.



Artista que realiza la versión: Bebe. Si bien algunas canciones de esta artista me gustan, la versión que hizo no pudo ser más desafortunada. La mezcla rara de música, la falta de rabia a la hora de entonar hace que la versión de Nirvana sea inimitable.



Canción: Angie. Artista  original: Rolling Stones. Una gran balada de sus satánicas majestades, y sobre la que circulan varias leyendas. Los chicos malos ingleses supieron sacar su lado más tierno con este tema, y dieron de lleno en la diana.



Artista que realiza la versión: Melendi. Con este artista me pasa lo mismo que con la anterior. Me gustan algunos temas e incluso fui a un par de conciertos, pero versionar a los Rolling ya son palabras mayores. Y el resultado es, bueno, ahí os dejo el video para que juzguéis por vosotros mismos.



Canción: You spin me round. Artista original: Dead or alive. Una gran canción de los ochenta, el tema más conocido de la banda británica y cuya versión realizada por Florida no está nada mal.



Artista que realiza la versión: Thalia. La artista mejicana decidió versionar este tema. Lo único que consiguió fue hacerlo más grande, y a la vez destrozar los tímpanos de todos aquellos que tuvieron la osadía, y el valor, de escucharlo.


sábado, 29 de julio de 2017

libro: La flor de fuego

La tragedia ocurrida en Columbine inspiró el documental Bowling for Columbine y el film Elephant, dirigidos por Michael Moore y Gus Van Sant respectivamente. Este trágico suceso le ha servido a la autora de inspiración, para ofrecernos su último trabajo hasta la fecha. Una historia que nos sumerge tanto en la masacre, como en los sucesos anteriores a la misma.
 
 

Escrito por Alba Quintas Garciandia, la trama nos cuenta como años después de la masacre John, un estudiante que sobrevivió, vuelve al lugar de la tragedia y empieza a rememorar los hechos de la misma. Su relación con sus amigos Noel, Tony, Gabrielle, Lucy y de forma especial con Kit y Emily. Pero también de como conoció a Chad y Landis, alter egos de los verdaderos autores de la matanza.

Si por algo se ha caracterizado la autora hasta la fecha, es por la construcción de personajes en cada una de sus obras anteriores. En esta ocasión vuelve a ofrecernos unos personajes ricos en matices, destacando por encima de todos los de Kit y John. Dos personajes con muchas capas y aristas, quienes, a pesar de su amistad, no terminan por conocerse del todo a pesar de compartir muchos buenos momentos. Las palabras que mejor pueden describir su relación son miedo e inseguridad. Miedo de Kit a que se sepa su secreto, inseguridad de John para no hacer frente a las situaciones que se suceden a raíz del suceso en la discoteca, lo que marcará un punto y aparte en su amistad con Kit y el resto de sus amigos.

En cuanto a Chad y Landis, la autora nos los presenta como dos jóvenes solitarios que sufrían las burlas de sus compañeros, lo que acabó derivando en la matanza. La autora no trata en ningún momento de que sintamos algún tipo de simpatía por estos asesinos, ni hacer que sintamos lastima por ellos o justificar los hechos que acabaron desembocando en la tragedia. Son dos personajes con mucho odio y rencor en su interior, y tan solo se tienen el uno al otro hasta el momento en que conocen a John.

Además de la evidente crítica a la violencia sin sentido y por las armas, los temas principales de la novela son la relación entre causa y efecto y las relaciones entre personas. Toda acción tiene su reacción, algo que el protagonista vivirá de primera mano. Si hubiera actuado de otra forma en según que situaciones, tal vez su futuro hubiera sido distinto. En cuanto a las relaciones no hay que guardarse secretos, confiar en nuestros amigos y dejarse llevar por lo que dicta nuestro corazón.

El tono de la novela es pesimista, tanto por los sucesos que narra como por su conclusión. Es una novela demoledora, que nos golpea de forma dura en un par de ocasiones y hace que nos cueste recuperarnos. A pesar de la dureza de la novela y de su marcado tono trágico, al final queda un leve resquicio para la esperanza al dejar John sus fantasmas atrás e intentar seguir adelante con una vida marcada por la tragedia.

Capítulo aparte merecen las ilustraciones a cargo de Estefanía Portillo, destacando la última en la que se puede ver a Noel, Kit, John y Tony en tiempos más felices. Cada uno de los dibujos, ilustrados en un precioso blanco y negro, son una maravilla y con muy buenos trazos realistas.

Escribir sobre Columbine no resulta un tema fácil, por ello hay que aplaudir la labor de documentación llevada a cabo por la autora. En determinados momentos de la novela nos ofrece tanto los extractos reales del blog de uno de los autores de la matanza, como la transcripción de audios y que tuvieron lugar mientras se sucedía la masacre.

El trabajo más maduro hasta la fecha de la autora y que seguro le deparará no pocas alegrías en futuros premios literarios. Un libro que vale tanto para jóvenes como adultos, y que es un claro alegato por la paz y rechaza la violencia en cualquiera de sus formas y manifestaciones.

jueves, 27 de julio de 2017

música: peores covers vol.1

Todo ying tiene su yang, cada elemento positivo su némesis negativo. En el mundo de las versiones pasa lo mismo. Si en anteriores entregas os ofrecía las que, para mi, eran las mejores versiones de grandes temas de la música, ahora os traigo su contrapartida. Versiones fallidas de famosas canciones. Bien sea por que el tono del cantante no era el adecuado, por que al adaptarla no supieron dar con la tecla correcta o directamente por que no deberían haber sido hechas, la entrada de hoy esta dedicada a estas canciones.

Canción: Come as you are. Artista original: Nirvana. Uno de los grandes temas de la banda perteneciente a su álbum Nevermind. Un clásico del rock de los 90 y con una mayor carga optimista que otras canciones de la banda.


 
Artista que realiza la versión: Ramoncín. El rey del pollo frito decidió homenajear el tema de la banda de Cobain. Al oírlo uno siente como sus tímpanos sufren, y es que la canción no podía ser peor interpretada. Litros de alcohol es lo que uno necesita para poder sobrevivir a la audición del cantante español.



Canción: You shook me all night long. Artista original: AC/DC. Todo lo que se diga de la banda australiana es poco. Una de las grandes formaciones de la historia del rock, con grandes himnos por los que no pasa el tiempo y entre los que se incluye este tema. Una canción que te anima e invita a mover los pies al ritmo de su música.



Artistas que realizan la versión: Celine Dion con Anastasia. La cantante canadiense, famosa por su potente voz, intentó versionar este tema y el resultado no pudo ser peor. La artista no sabe poner la intensidad y fuerza adecuadas a esta gran canción rockera. No pega con su estilo más cercano al pop. Lo mismo se puede decir su acompañante, el rock es un estilo que no les pega para nada a las dos artistas.




Canción: Killing me softly witth this song. Artista original: Roberta Flack. Si bien la primera versión y la original fue la de Lori Lieberman, la versión de Flack es la más conocida. Una de las grandes canciones del blues, y que ha sido versionada por artistas como Fugees, Alicia Keys o Shirley Bassey.



Artista que realiza la versión: Pitingo. Toda la pasión y emoción del tema de Flack desaparecen como por arte de magia en esta canción. Una versión con un toque flamenco, que le sienta tan bien como echar gaseosa a un gran reserva.



Canción: American Pie. Artista original: Don McLean. El tema más famoso de este cantante estadounidense y que habla sobre el día en que la música murió con el fallecimiento de Ritchie Valens, autor de La Bamba, J.P. "Big Bopper" Richardson y Buddy Holly, en un accidente de aviación ocurrido en 1959. Una canción impresionante y a la que el resto de versiones no le hacen justicia.



Artista que realiza la versión: Madonna. La reina del pop decidió por su cuenta y riesgo rendir homenaje a este tema. Huelga decir que ni siquiera se le acerca al original. Y es que, además de ser más corta, los añadidos dance no le sientan nada bien.



Canción: Informer. Artista original: Snow. El tema más famoso de este rapero canadiense y que conoció el éxito en la década de los 90. A pesar de posteriores discos, no volvió a conocer el éxito de su álbum debut 12 inches of Snow donde se incluía esta canción.



Artista que realiza la versión: Sándalo. Este grupo decidió convertir una canción de rap en una rumba y unir ambos estilos. La mezcla, a la que voy a bautizar como rumbap, es bastante extraña. A pesar de ello, el grupo consiguió un éxito moderado en la década de los 90.

miércoles, 26 de julio de 2017

pelicula: Herida abierta

Steven Seagal fue una estrella del cine de acción durante los 90, cuya fama se ha ido diluyendo hasta acabar haciendo películas directas a videoclub que, si bien le permiten seguir ganándose la vida, no le han permitido recuperar los éxitos de antaño. Salvo un par de cintas estrenadas en cine y que fueron moderados éxitos de taquilla, apenas se le ha vuelto a ver en la gran pantalla si exceptuamos Machete. La entrada de hoy supuso uno de sus intentos de recuperar la fama perdida.


Dirigida en 2001 por Andrzej Bartkowiak el argumento es el siguiente: tras salvar la vida del vicepresidente infringiendo las reglas, el detective Orin Boyd (Steven Seagal) es enviado por su superior a una comisaria situada en un distrito conflictivo. A su llegada se verá envuelto en una trama de policías corruptos, implicados con el misterioso traficante de heroína Latrell Walker (DMX).

Entretenida cinta de acción protagonizada por Seagal, y cuya factura técnica es, sin duda, muy superior a las últimas cintas que ha venido protagonizando. No en vano su director era un reputado director de fotografía, y estaba producida por Joel Silver que tiene en su haber títulos esenciales dentro de este género como Arma Letal o Depredador. Esto sin duda ya merece un voto de confianza, puesto que la mayoría de producciones de Silver ofrecen grandes dosis de entretenimiento.

Además de los actores ya mencionados, en su reparto encontramos entre otros a Tom Arnold y Anthony Anderson, los alivios cómicos de la cinta, Michael Jai White como el villano o Bill Duke como el superior de Seagal. En cuanto a las féminas destacar la aparición de Eva Mendes, en una de sus primeras incursiones dentro del cine de acción y la de Jill Hennessy como la superior de Seagal en su nuevo destino. Como se ve un reparto formado por caras conocidas y que no puedan hacerle sombra a Seagal.

Si bien la cinta cumple como entretenimiento, dista mucho de ser considerada una de las grandes del género de acción. En un par de momentos se incluyen un par de fantasmadas, como Seagal saltando por encima de un coche sin apenas tomar impulso o haciendo una cabriola con una sola mano a pesar de su tamaño, que le restan enteros. En los años 80 y parte de los 90 Seagal no necesitaba de este tipo de cosas para ser una estrella de acción. Pero los tiempos cambian, y Seagal quiso acoplarse a ellos para no quedarse atrás como acabó ocurriendo.
Los momentos de humor tampoco es que sean especialmente divertidos, sobre todo por el intento constante de Anderson de ejercer de secundario chistoso. Muchos de estos instantes, por no decir la mayoría, causan lo opuesto a la sonrisa. Como muestra citar la secuencia durante los títulos de crédito en el que no para de intercambiar chistes subidos de tono y escatológicos con el personaje de Arnold.


Uno de los mejores momentos de la cinta es la pelea final entre los personajes de Seagal y White. Está muy bien coreografiada y White demuestra una gran agilidad a pesar de su tamaño. Es una pena que la carrera de este actor no haya despegado del todo, y tenga que ganarse la vida en películas directas a videoclub. White demuestra ser un buen peleador, no en vano es cinturón negro en diversas artes marciales, que incluyen Karate en diversas especialidades y Taekwondo.

Las persecuciones, como la que abre el film, así como los tiroteos están bien dirigidos y resultan bastante chulos. Es lo mínimo que uno le pide a una cinta de estas características. Sin ser nada espectaculares, resultan lo bastante efectivos y muestran una violencia heredera del mejor cine de acción de los 80.

Esta cinta, junto con Al filo de la muerte, fueron las últimas que Seagal estrenó en cines. Ya por esta época ya empezaba a perder su figura, y según sus últimas producciones y fotografías ya nunca la recuperará. Ahora las películas de Seagal están muy por debajo de lo que hacía en sus primeros años, tanto a nivel técnico como presupuestario. A pesar de ello las sigue haciendo y deben de resultar rentables. Sin ir más lejos, el pasado año estrenó la friolera de seis películas.

Un film con el que pasar el rato y poco más. No se le puede pedir más. En esto al menos cumple y es lo que se le pide cuando uno se enfrenta a su visionado.




martes, 25 de julio de 2017

musica: adaptaciones españolas

Las adaptaciones de una canción de un idioma a otro no es algo nuevo. En nuestro país, varios han sido los grupos y cantantes que han adaptado a la lengua de Cervantes un tema en otra lengua. Esto resulta complicado, puesto que hay que adaptar expresiones y muchas veces se puede perder el significado que pretendió darle el compositor original. Pese a ello, estas versiones de la entrada de hoy resultan una buena aproximación a la canción original.

Canción original: Piano Man. Artista: Billy Joel. El tema más famoso del cantante originario del Bronx, el que le hizo saltar a la fama y con tintes autobiográficos. Una gran canción de rock y uno de los éxitos indiscutibles de Joel.


Versión española: El hombre del piano. Artista: Ana Belén. La cantante, actriz y ocasional directora saca partido de su gran voz en esta gran adaptación. Aquí la intérprete de Zampo y yo pone mucha pasión y hace una gran versión que se acerca al original.



Canción original: Famous Blueraincoat. Artista: Leonard Cohen. El famoso cantautor canadiense nos ha legado grandes temas, este es uno de los más famosos donde se nos narraba un triángulo amoroso. La voz de Cohen se ajusta como un guante a la historia que nos cuenta.


Versión española: Impermeable azul. Artista: Christina Rosenvinge. La que fuera la mitad del grupo Alex y Christina y líder de la banda Christina y los subterráneos, nos ofrece aquí su faceta más íntima en una buena versión del tema de Cohen. Aquí la cantante y ocasional actriz demuestra una gran madurez y alejada del pop más comercial de sus primeros años.


Canción original: Serenade. Artista: Steve Miller Band. La banda estadounidense autora de otros grandes temas del rock como Fly like an Eagle, The Joker o Abracadabra logró apuntarse un buen tanto con este tema. Años después fueron versionados por M Clan, lo que sirvió para dar a conocer el tema original de la banda.

 
 
Versión española: Llamando a la tierra. Artista: M Clan. La formación murciana se dio a conocer con esta gran versión del tema de la banda estadounidense, y se ha convertido en una de sus canciones más reconocidas de su repertorio a pesar de no ser suya. Una buena adaptación de un gran tema del rock.
 




Canción original: There is a light that never goes out. Artista: The Smiths. Uno de los temas más reconocidos de la banda inglesa. Una historia trágica de amor y que ha sido versionada por varios artistas. Una gran canción que aparecía en la banda sonara de 500 días juntos.



Versión española: Esta luz nunca se apagará Artista: Mikel Erentxun. La mitad del dúo Duncan Dhu hizo una buena adaptación, pero que no se acerca al original. Si bien Mikel realiza una buena versión, no logra transmitir toda la tristeza del original.



sábado, 22 de julio de 2017

pelicula: Lobo

El hombre lobo es, junto a Drácula y Frankenstein, uno de los grandes íconos clásicos del terror. Varias han sido las películas que, con mayor o menor fortuna, se han acercado al mito del licántropo. La mayor parte de ellas enclavadas en el género del terror, si exceptuamos el caso de la comedia Teen Wolf y la versión descafeinada de este monstruo como fue Crepúsculo sobre la que mejor será correr un tupido velo.


Dirigida por Mike Nichols en 1994, la cinta nos cuenta como tras volver de un viaje de negocios el editor Will Randall (Jack Nicholson) atropella a un lobo y es mordido por el animal al bajar del coche para comprobar su estado. Poco a poco empezará a notar cambios, tanto en su vida profesional al enfrentarse a su pupilo Stewart Swinton (James Spader) y a su jefe Raymond Alden (Christopher Plummer), como sentimental al entablar una relación con Laura (Michelle Pfeiffer) hija de su superior.

Interesante acercamiento por parte de Nichols al mito del licántropo. En vez de tirar por el terror puro y mostrarnos escenas sangrientas, el realizador de El graduado prefiere mantener la sangre en un segundo plano y ofrecer a los espectadores un terror más psicológico. De esta forma va mostrando a la audiencia los cambios que se van sucediendo en el personaje de Nicholson, que pasa de una personalidad tranquila a otra totalmente opuesta.

Uno de los grandes aciertos de la cinta recae en el maquillaje creado por Rick Baker, uno de los grandes especialistas en este campo. Baker se vale de diversas prótesis y lentillas para crear unos hombres lobo eficaces. No necesita de más para hacer creíble a los espectadores la transformación de Nicholson en hombre lobo. Esta no era la primera ocasión que Baker se encargaba de los efectos de maquillaje de un hombre lobo, suyos son los magníficos efectos de Un hombre lobo americano en Londres que le valieron, con todo merecimiento, el Óscar correspondiente a efectos de maquillaje.

El reparto es otro de los elementos a destacar. Nicholson vuelve a ofrecer una buena interpretación en una nueva incursión dentro del género de terror. Sin ser una de sus mejores interpretaciones, consigue con poco esfuerzo mantener la atención de los espectadores en todo momento. Siempre es un gusto verle actuar, y aquí vuelve a demostrar porque está considerado uno de los mejores actores de la historia de Hollywood. Pfeiffer, en la que fue su segunda colaboración con Nicholson tras Las brujas de Eastwick, sale airosa del enfrentamiento y aguanta bien el tipo. La actriz realiza una buena interpretación y su química con Nicholson es más que evidente. Por último Spader está muy bien como pupilo trepa y cabrón, que no duda en putear al que fue su maestro para subir puestos en la empresa.


El pero que se le puede poner al film es la realización de su director. Si bien Nichols ha dado muestras de su buen hacer con cintas como Closer o Armas de mujer, aquí no termina de encontrarse del todo cómodo. A la cinta le falta la fuerza de otras películas de terror de la época como el Drácula de Coppola, o el Frankenstein de Branagh. No es que sea horrible, dista mucho de serlo, es entretenida y supone un buen acercamiento al mito del licántropo. Pero sin duda se le podía haber sacado mucho más partido al guión, ganador del premio Saturn, otorgado por la Academia de ciencia ficción, fantasía y terror, de ese año.

Hacía mucho tiempo que no veía esta película. En su momento me gustó mucho, sobre todo por la interpretación de Nicholson y por la belleza de Pfeiffer, uno de mis amores platónicos de siempre y que aquí aparece guapísima. La volví a ver hace poco y, si bien me mantuvo entretenido y el recuerdo que tenía de ella apenas cambió, la recordaba mejor de lo que era. Pese a ello merece la pena darle una oportunidad, sobre todo por el placer de volver a ver juntos a sus dos intérpretes principales.

Si os gustan las cintas de licántropos que no abusan de la sangre, y que dan un nuevo acercamiento al mito dadle una oportunidad.

En resumidas cuentas:
Lo mejor: Nicholson, Pfeiffer, Spader y el maquillaje de Baker.
Lo peor: más garra le hubiera venido bien.
La imagen: el primerísimo plano de Pfeiffer que cierra el film.
Lo(s) momento(s): un escritor explicando a Randall la maldición del licántropo, el encuentro entre Randall y Stewart en el baño.
La secuencia: el enfrentamiento entre Stewart y Randall.
La frase: hueles a tequila a un kilómetro de distancia (Randall a uno de sus compañeros de trabajo).

A continuación el tráiler:




jueves, 20 de julio de 2017

pelicula: Duro de matar

Jackie Chan es, junto a Bruce Lee, Donnie Yen y Jet Li, uno de los mejores artistas marciales asiáticos del cine de acción. Lo que hace característico a Chan, es su estilo acrobático a la hora de pelear sin por ello perder efectividad a la hora de dar hostias. Otra de sus señas de identidad es el sentido del humor, presente en la mayor parte de su filmografía y del cual se benefician también sus peleas. Y por supuesto lo más característico de Chan es su carisma, es un intérprete que cae bien a la mayoría del mundo y ha sabido ganarse a los aficionados al cine de acción por su simpatía y su cercanía con los fans.


Dirigida por Stanley Tong en 1995, la trama nos cuenta como Keung (Jackie Chan) viaja al Bronx para asistir a la boda de su tío. A su llegada se verá envuelto en una lucha en dos frentes: por un lado se enfrentará a unos pandilleros y por el otro a unos ladrones de diamantes.

Muy entretenida cinta de Chan en la que el actor asiático vuelve a dar una lección de cine de acción a la antigua usanza. Esto es, con un gran trabajo de especialistas y sin apenas efectos generados por ordenador. Algo que se puede apreciar en los títulos de crédito, en los que vemos a Chan y a parte de su equipo de especialistas jugarse el cuello a la hora de realizar las escenas de acción. El no utilizar dobles le ha valido al intérprete no pocos disgustos, y el haberse fracturado varios huesos a la hora de realizar el mismo sus propias escenas sin necesidad alguna de dobles.

Cuando uno ve un film de Chan sabe que va a disfrutar. Bien sea por los golpes de humor, por su habitual carisma o sobre todo por las escenas de acción muy bien coreografiadas, uno no puede sino dejarse llevar por la aventura. Y esto es algo que se cumple de sobra en la entrada de hoy. Un film muy entretenido en donde las risas, las escenas de acción y unas breves pinceladas de drama se van sucediendo. Es la ocasión ideal para desconectar el cerebro y disfrutar de su visionado.


Esta no era la primera cinta que rodaba Chan en suelo estadounidense, puesto que ya lo hizo de forma previa con La furia de Chicago o Los locos del Cannonball, si bien en esta última su rol era secundario. Pero Duro de matar le abrió la posibilidad de empezar a participar en más películas como la saga Hora punta o las dos partes de Los rebeldes de Shanghái. Esto ha hecho que, desde entonces, trabaje tanto en su país como en los Estados Unidos.

Dos son los momentos a destacar dentro de la película. El primero de ellos es la pelea de nuestro protagonista contra los pandilleros en su guarida. Aquí Chan demuestra sus habilidades marciales y acrobáticas a la hora de enfrentarse a sus adversarios, lo que hace que uno se quede asombrado de la labor de planificación a la hora de ejecutar las peleas. El segundo tiene lugar hacia el final del film, con Chan haciendo esquí acuático enganchado a un hovercraft en el que van los villanos. Simplemente espectacular y sin necesidad alguna de cables u ordenadores de por medio.

Película con la que pasar un muy buen rato, una de las mejores y más entretenidas de su etapa estadounidense. Aquí Chan es el verdadero protagonista sin necesidad de compañero gracioso de por medio, tal y como ocurre con Hora punta. Cinta que me gusta pero con la que a uno le entran ganas de matar cada vez que Chris Tucker empieza con sus payasadas. Una no viene mal, pero que cada dos por tres suelte chorradas hace que acabe con la paciencia del espectador.

Si os gusta el cine de acción con grandes dosis de comedia, dadle una oportunidad.

A continuación el tráiler:



martes, 18 de julio de 2017

pelicula: 2020 Los rangers de Texas

Italia es famosa por su gastronomía, sus grandes obras artísticas y por las grandes obras maestras dentro del movimiento cinematográfico del neorrealismo. Pero también Italia se hizo famosa, por aportar un buen puñado de cintas a las estanterías de los videoclubs en forma de exploitations. Este género se caracterizaba por copiar grandes éxitos de taquilla, como Mad Max, Rambo o Tiburón y hacerlo con menos medios e incluso bautizar algunas de estas cintas como si se trataran de secuelas del original. Los dos ejemplos más claros que ahora se me vienen a la cabeza sonTiburón 3, nada que ver con la saga inaugurada por Spielberg, cuyo título original era L'ultimo squaloTerminator 2, cuyo título original era Shocking Dark, y cuyo argumento nada tenía que ver con el film de Cameron. La entrada de hoy pertenece a este género y es una de sus películas más famosas.


Dirigida por uno de los directores más conocidos de este género, Joe D'Amato, la cinta nos cuenta como tras un holocausto nuclear una banda de malhechores tienen aterrorizado a un pueblo. Pero los habitantes del lugar recibirán la ayuda de un grupo de mercenarios, quienes lucharán para liberarles de los malvados.

Una vez leído el argumento, uno puede pensar que se trata de la enésima exploitation de Mad Max a la que hay que añadir Los siete magníficos. Y es que el gran problema de la cinta, reside en la mezcla de dos films tan distintos entre sí. Lo que hace que el resultado final de la propuesta se resienta. Otras exploitations se centran en un solo género al que plagiar, pero esta película decide subir las apuestas y ofrecer un 2x1. De esta forma el producto que llega a los espectadores es muy fallido.

Cierto es que las exploitation no se caracterizan por sus grandes guiones, dirección o interpretaciones. Pero al menos se esfuerzan en intentar ofrecer un film más o menos apañado. Algo que por desgracia no ocurre en este caso. Los intérpretes están horribles, muy sobreactuados. Las escenas de acción tampoco es que aporten mucho. Y está dirigida de forma muy pobre y plana. El gran problema reside en que la cinta se mueve más por determinadas set pieces que por la historia en sí, la cual da saltos en el tiempo y deja grandes lagunas sin explicar.


Esta cinta me llamó la atención siendo pequeño cuando la alquilé. Me dejó una sensación de meh, para pasar el rato y poco más. Hace poco la volví a ver y es una cinta muy mala. Menos mal que solo dura poco más de hora y veinte, pero es una duración que cunde en su sentido negativo. Pero es una película que hay que verla para creerla, para ver como no hay que hacer un film y ponerlo como ejemplo en las escuelas de cine.

Por si todo esto fuera poco, el director decide meter porque sí dos escenas que pretenden ser homenaje a El cazador, con la famosa escena de la ruleta rusa, y a La muerte tenía un precio y su reloj con música. Lo que hace que todo se vuelva más caótico de lo que ya era.

Si apreciáis vuestra salud mental no la veáis.. Horrible de principio a fin.

A continuación el tráiler:




domingo, 16 de julio de 2017

cortometraje: Zygote

Según reza el famoso dicho "las mejores esencias vienen en frascos pequeños" y también los venenos. Algo que, por fortuna, no ocurre con la entrada de hoy ya que es todo un regalo. En este cortometraje y en tan solo veinte minutos, su realizador nos ofrece una historia cargada de acción y terror y que no concede un momento de respiro a los espectadores.

Escrito y dirigido por Neil Blomkamp, la trama nos cuenta como Barklay (Dakota Fanning) y Quinn (Jose Pablo Cantillo) son los dos únicos supervivientes de una expedición minera en el Ártico. Alli tendrán que hacer frente a una amenaza desconocida.

La primera palabra que se me viene a la cabeza para definir este cortometraje es impresionante. Es el adjetivo que más se ajusta a lo que nos ofrece el director. Nada más comenzar el mismo comienza la acción, va directo al grano y no suelta el acelerador hasta la aparición de los títulos de crédito. Con este corto el realizador sudafricano nos muestra lo que podía haber sido su contribución al universo Alien.
Y es que el famoso film dirigido por Ridley Scott, es la primera referencia que a uno se le viene a la cabeza cuando termina el visionado. Blomkamp saca un gran partido al ambiente claustrofóbico del escenario donde el corto está ambientado. También uno puede ver observar un homenaje a La Cosa de John Carpenter. No solo por estar ambientado en un paisaje frío, sino también por el magnífico diseño de la criatura.

Con este cuarto cortometraje de su proyecto Oats Studio volume 1 formado, hasta ahora, por Rakka, Firebase y God: Serengeti, y de los próximos cortometrajes a estrenarse a lo largo del presente año el realizador sudafricano puede dar rienda suelta a su gran imaginación visual. Y es que el objetivo de estos cortos, y que pueden verse mediante Youtube o Steam, no es otro que el de transformar algunos de ellos en un largometraje según la acogida que tengan entre el público.

Con esta serie de cortometrajes Blomkapp vuelve a dar muestras de su talento y de paso quitar el mal sabor de boca que dejó entre sus seguidores la cancelación de Alien 5. Y es que Zygote es una gran aproximación a esta saga de ciencia ficción. No resulta complicado ver el homenaje que el realizador hace a Newt, encarnada por Carrie Henn en Aliens: el regreso, en el personaje interpretado aquí por Dakotta Fanning.

Lo mejor del corto es, sin duda, el diseño de la criatura. Pocas veces he visto un diseño tan brutal y que a la vez logre asustar e imponer tanto. No solo por la amenaza que supone para los protagonistas, sino también por su tamaño y la forma que tiene. La gran ventaja es que no se nos explica su origen o como fue descubierta. La acción arranca cuando se dispone a atacar a los dos únicos supervivientes de una expedición de 100 personas. Esto hace que los espectadores den su propia teoría acerca del monstruo, y que pueden ir desde un experimento fallido a un alienigena. El espectro de oportunidades es amplío, y es una baza que Blomkapp sabe jugar con soltura.

Si os gustan las dos primeras partes de la saga Alien y La cosa de Carpenter, este es un corto que teneis que ver sí o sí. En tan solo veinte minutos el realizador consigue ofrecernos un espectáculo de primer orden, en donde todos los aspectos técnicos e interpretativos están muy cuidados por lo que el resultado final es más que satisfactorio.

A continuación el teaser:






viernes, 14 de julio de 2017

musica: Top mejores cover vol. 4

En esta cuarta entrega vuelvo a traeros aquellas versiones de canciones que me gustan más que el original. Temas que forman parte de la historia del rock, y fueron versionadas por otros artistas diferentes al original y supieron darle un toque especial y aportar su propio estilo al tema que eligieron versionar. Así pues vamos a ver que temas forman parte de la entrada de hoy.

Canción: The man who sold the world. Artista original: David Bowie. El artista inglés compuso este tema para el que fue su tercer albúm. Una gran balada en la que el artista británico volvía a dar muestras de su talento y nos legaba una gran canción a la historia del rock.


Artista que realiza la versión: Nirvana. El grupo liderado por Kurt Cobain supo hacer una gran versión del tema de Bowie. Cobain y su banda supieron dar el toque perfecto y hacer suya la canción del artista británico que alabó el trabajo de la formación de Washington.



Canción: All along the watchtower. Artista original: Bob Dylan. El reciente ganador del Premio Nobel de Literatura ha legado a la historia del rock grandes canciones, una de ellas este tema versionado entre otros artistas por U2, Neil Young o David Matthews Band. Una buena canción rock pero que carece de la fuerza de una de sus versiones más famosas.


Artista que realiza la versión: Jimi Hendrix. Uno de los mejores guitarristas de la historia del rock y gran seguidor de Dylan, supo aportar su particular estilo y fuerza a esta canción. La guitarra y voz de Hendrix consiguen superar por mucho al original, y es una de las mejores versiones de la historia del rock.



Canción: Jolene. Artista original: Dolly Parton. La gran dama del country y ocasional actriz, nos cuenta una historia de amor en la que implora a una voluptuosa camarera que no se lleve a su hombre. Parton saca partido a su voz en el que es uno de los temas más conocidos de su amplia trayectoria.


Artista que realiza la versión: Miley Cyrus. La antigua niña Disney saca mucho partido a su voz y consigue dotar de más pasión a este tema de la que es su madrina Dolly Parton. Cyrus demuestra que, cuando se deja de escandalos varios, es una buena cantante. La canción que aquí os dejo es una buena prueba de ello.



Canción: Everybody needs somebody to love. Artista original: Solomon Burke.  Tema escrito por Solomon Burke, Bert Berns y Jerry Wexler y que ha sido versionado por diversos artistas como The Rolling Stones o Dusty Springfield. Un buen tema de blues al que su creador no supo sacar todo el partido posible, al contrario que hicieron los responsables de la versión más conocida de esta canción.


Artista que realiza la versión: The Blues Brothers. Los cómicos Dan Aykroyd y Jim Belushi llevaron a la gran pantalla las aventuras de estos dos hermanos creados en el programa Saturday Night Live, dispuestos a lo que sea con tal de salvar el orfanato donde crecieron. Los actores supieron imprimir muy buen rollo a esta canción que te alegra un mal día.